El manejo que nuestro gobierno le dio al virus Covid-19 causó un cierre total y prolongado de la economía , produciendo una depresión económica de una proporción jamás antes vivida en nuestra nación.
Para cambiar radicalmente la tendencia de caída libre que experimentamos es necesario un urgente tratamiento de “shock”, que no solo requiere creatividad sino acción rápida, con un visible capitán al timón.
Hay que lograr primero que el aumento inicial del consumo provoque el retorno a sus trabajos de todo el personal suspendido, aún cuando al inicio sea a tiempo parcial. Que las empresas vuelvan a encender los motores, aún cuando sea con prudencia.
Entonces, hay que ejecutar medidas creativas importantes, como:
1) Que el Ministerio de Trabajo aliente a sindicatos y empresas a renovar sus contrataciones colectivas sin aumentos, para dar paz laboral por un tiempo prudencial. El objetivo es conservar empleos antes que pedir aumentos de trabajos que aún no existen.
2) Atacar -con medidas radicales- las más graves desigualdades: agua, educación y salud. Sabemos lo que se necesita hacer…. ¡Aprovechémoslo y hagámoslo! Procuremos evitar a los demagogos de la extrema derecha e izquierda, y caminemos hacia adelante con pasos de shock, seguros.
3) ¿ Qué tal si durante 24 meses creamos un “impuesto sobre la renta reverso” para todo salario de $1,000 hacia abajo , y el sacrificio fiscal lo compensamos con aumentos para los salarios –gastos de representación (ingresos laborales)- de $5,000 en adelante por los mismos 24 meses?
4) Un sistema de reempleo en el que toda persona que pierde su trabajo y se reemplea a un salario menor reciba del Estado 90% del déficit por 24 meses
5) Entreguemos a padres de familia con ingresos familiares de $2,000 o menos, bonos de crédito escolares para acreditar al costo escolar de escuelas públicas o privadas. Asumo que el presidente vetará el proyecto de ley 508, pues éste sería catastrófico para la educación…¡y para el país!
6) Que toda donación privada a un candidato se tenga que canalizar a través de un “fideicomiso ciego”, de manera que el candidato no llegue a saber quién es el o los donantes.
7) Crear la sociedad anónima participativa “SAP”, en la que el 100% de los empleados tenga un formal sistema de participación en las utilidades con informes mensuales. La empresa y los empleados tengan 25% de descuento en sus respectivos impuestos sobre la renta... y aquellos donde exista la oportunidad de compra de acciones comunes, el descuento del impuesto suba a 50%.
8) Un sistema de empleos de emergencia del gobierno para reparación de calles, corte de montes, limpieza de canales y otros servicios públicos masivos, auditados por equipos de ciudadanos de cada sector que se trabajó. Que sean muchos miles de empleos por seis meses, renovables por seis meses más.
9) Suspensión por seis meses de inspecciones burocráticas a las empresas que hacen esfuerzos por abrir en los sectores más golpeados de micro y pequeñas empresas
Buscamos un shock que sea una especie de jump a los motores de la economía.
Por último, debe existir una comisión empresarial de alto nivel asesora del presidente que asegure que el programa sea racional y que realmente produzca el shock requerido, que debe ser cuantificado mes a mes y comunicado públicamente.
Mientras el Gobierno hace ésto, los ciudadanos –en acción de shock renovadora– debemos recoger las más de 500 mil firmas, para convocar a una constituyente paralela.
Por supuesto que existirán muchas otras iniciativas creativas que saldrán.
¡Acción de shock inmediata! ¡Equivoquémonos haciendo!
El autor es fundador del diario La Prensa
