¿Conoces qué es el apagón analógico? Es un acuerdo para dejar de utilizar emisiones analógicas de las distintas operadoras de televisión en el mundo. Se trata de un hito en materia de tecnología y telecomunicaciones de gran relevancia.
Aunque la Unión Europea (UE) propuso una fecha tope para el apagón analógico, en la práctica, es decisión de los países determinar el calendario de implementación a nivel regional y local.
La Autoridad Nacional de los Servicios Públicos (ASEP) no había fijado cuándo se implementaría el Apagón Analógico. La ley 24 de 1999 indica que el periodo de transición de la televisión análoga a la digital no debía ser menor de 10 años. En todo caso, de tratarse de un periodo mayor, así lo debía establecer la ASEP, a partir del 14 de septiembre de 2011.
Antes de la pandemia, se había informado que la tv analógica sería apagada paulatinamente, a partir del 1 de octubre del año 2020. La ASEP formalizó la fecha de la cuenta regresiva que iniciaría, en una primera fase y de manera total, en las provincias de Panamá, Panamá Oeste y Colón.
Cuando se tomó esta decisión, nadie pensó que habría una emergencia mundial. 2020 es un año complicado para todos. Atravesamos la crisis sanitaria de la Covid-19 que obliga al distanciamiento social. La TV y la radio son medios de acceso a procesos de comunicación y de aprendizaje, ante la imposibilidad de mantener abiertas las escuelas.
La pandemia nos ha dado la oportunidad de identificar las brechas de desigualdad que existen en nuestro país. La conectividad digital es un reto evidente para ofrecer clases a distancia, siendo aún más obvio a raíz del retorno a clases el 20 de julio.
La realidad de los hogares panameños no puede dejarse a un lado. Solo un 6% de los hogares de nuestro país tiene acceso a una señal digital, según el observatorio Latinoamericano de Regulación de Medios y Convergencia (OBSERVACOM).
Hoy, la tv analógica cumple un rol educativo. De lunes a viernes, de 9 a 11 de la mañana, a través del Sistema Estatal de Radio y Televisión (SERTV), los estudiantes en todo el país pueden escuchar y observar las clases y poner en práctica las tareas correspondientes al currículo priorizado diseñado por el Ministerio de Educación. Las clases son retransmitidas por RPC y FETV en horarios de 11 de la mañana a 1 de la tarde, y por Hosanna Visión de 10 de la mañana a 12 mediodía.
Brindar la oportunidad de acceder a una modalidad de aprendizaje accesible a distancia es crítico para prevenir la deserción escolar. Hoy,más que nunca, el internet, la radio y la televisión juegan un rol fundamental para la formación de los estudiantes panameños.
Aunque el apagón digital sea una medida que va a tono con el avance tecnológico, no es factible dejar de lado el escenario local e internacional en la crisis de la Covid-19.
Sería paradójico dar grandes pasos como país en lo tecnológico, y, a su vez, dejar atrás a miles de estudiantes que actualmente dependen de las transmisiones diarias de la televisión analógica para tener la posibilidad de aprender a distancia.
Las autoridades encargadas de la ejecución de la política de transición de señales analógicas a digitales deben tomar en cuenta estas realidades al momento de diseñar e implementar una hoja de ruta acorde con la realidad nacional.
El verdadero reto que enfrentará la ASEP es no dejar a nadie atrás y convertir a las telecomunicaciones y al internet en un medio de equiparación de oportunidades, en especial, cuando se hace más obvio que, quienes están en áreas de difícil acceso o en situación de vulnerabilidad, son los que más necesitan ser atendidos y contactados.
La educación panameña no puede detenerse. Hacerlo es afectar en el presente el futuro de miles de personas. Coartar de hecho el acceso a aprender como resultado de una decisión tomada antes de la emergencia de la Covid-19, como lo es el apagón analógico, sería un error de terribles consecuencias.
Hacemos un llamado a la ASEP a reconsiderar esta medida . La tv analógica hoy es, probablemente, el hilo conductor básico para mantener a niños y jóvenes en el sistema educativo. No cortemos el hilo. Estamos a tiempo.
El autor es egresado del Laboratorio Latinoamericano de Acción Ciudadana (LLAC) 2019 y miembros de Jóvenes Unidos por la Educación