El impuesto plano mejor conocido como el Flat Tax es un sistema de impuestos fijos que aplica la misma tasa impositiva a todos los contribuyentes, independientemente de la categoría de ingresos sin deducciones ni exenciones permitidas.
Los partidarios de un Flat Tax sostienen que de esta forma se incentiva a los contribuyentes a ganar más, porque no son penalizados con una categoría de impuestos más alta, y que alienta el crecimiento económico al evitar un sistema en el que los trabajadores con mayores ingresos, son penalizados por ser productivos y ganar más dinero. Y que un impuesto progresivo (impuesto en diferentes categorías de acuerdo con las ganancias) penaliza cosas como el trabajo duro y el espíritu empresarial creativo en nuevas inversiones que pueden conllevar riesgos o resultados inciertos. O sea, el impuesto progresivo pareciera no fomentar la inversión empresarial y además es complicado de manejar.
Otro aspecto del Flat Tax, es que elimina la doble imposición al gravar solo los ingresos obtenidos. Los dividendos, los intereses sobre los ahorros y las ganancias de capital, que resultan de la inversión o los aumentos en el valor de los activos, no están sujetos a impuestos bajo un sistema de Flat Tax, por lo que está destinado a fomentar la inversión. Inclusive, facilitan la recaudación por parte del Estado debido a su simpleza, transparencia, sencillez y evita la evasión.
Los opositores argumentan que un Flat Tax impone una carga indebida a la clase baja y media, ya que un sistema de este tipo transfiere esa carga impositiva de los ricos a los pobres-los más afectados por los impuestos y los menos capaces de pagar.
Adicional, los opositores al Flat Tax argumentan que los sistemas tributarios progresivos son justos al gravar ingresos, menos ciertos gastos deducibles, y que los ricos deberían pagar más porque tienen más ingresos disponibles (disposable income) y, por lo tanto, una mayor capacidad de pago, y que la economía se vería mas estimulada por la disminución de los impuestos sobre la clase media, que constituye la mayor parte de la población . Afirman que esto le daría a más personas mayor capacidad para gastar en productos.
La realidad es que en los países donde se ha aplicado este sistema, se demuestra que un solo impuesto a la renta trae un lógico incentivo a trabajar, y buscar una mejora en las posiciones laborales. Esto se hace evidente porque aquellos que ganen por encima del monto eximido de tributación tendrán la misma carga tributaria en todos los niveles salariales, lo cual lo incentivará a generar mayores ingresos para contar con más recursos. Más aún, tasas bajas en un sistema de impuesto plano impulsa aún más el incentivo al trabajo, y genera un impulso en el crecimiento de la economía, dado que es el ahorro el que incentiva el consumo posterior.
Además de los beneficios citados, imponer un Flat Tax evitaría que los organismos reguladores globales, sostengan que Panamá tiene regímenes considerados perniciosos. Un régimen general igual para todos eliminaría de raíz los elementos de 'ring fencing', término que se refiere al supuesto empleo de un régimen especial y diferenciado, para atraer inversión de extranjeros.
En un país en vías de desarrollo el Flat Tax puede ser una buena iniciativa y sería muy aceptado si además existe un gobierno que emane rectitud, con instituciones que funcionen correctamente, y alérgico a la corrupción. En un gobierno en el que se vean los aportes de los contribuyentes invertidos en obras de interés social, tales como educación, salud, y obras orientadas el bienestar general de toda la población, y en particular de los mas necesitados.
El autor es empresario