Con una cuidadosa selección, introducción y minibiografías de Enrique Jaramillo Levi y un prólogo de la escritora Ela Urriola, nos llega una nueva antología literaria: Semblanza múltiple del cuento en Panamá. Compilación de 94 cuentistas panameños vivos. Aparece este libro en momentos sensibles y en el contexto social difícil como una oferta cultural desde la lectura que representa; al mismo tiempo, un importante aporte a los estudios literarios y a la sistematización de la literatura panameña. La obra ha sido patrocinada por el Banco Nacional de Panamá, como parte de las acciones para celebrar el bicentenario de la independencia de Panamá de España.
El cuento es uno de los géneros literarios más fascinantes y difíciles que hay. El cuento está constituido por personajes bien construidos y tramas intensas, además de componentes fundamentales como la acción, el espacio, el tiempo, la atmósfera, el tono narrativo y otros elementos que, armónicamente articulados y sometidos a un estilo, pueden hacer que la realidad sea violentada de tal manera que una buena historia, resultado de la imaginación, sea creíble e interesante. Un cuento, en síntesis, es una mentira capaz de transformar un hecho trivial en algo interesante; muchas veces para decirnos algo de la verdadera realidad.
La historia del cuento en Panamá tiene, hasta el sol de hoy, buenos cuentistas que han enriquecido nuestro corpus literario. Desde Darío Herrera pasando por escritores como Justo Arroyo, Consuelo Tomás, Giovanna Benedetti y Ernesto Endara, hasta llegar a autores como Félix Armando Quirós Tejeira, Claudio De Castro, y los nuevos como Cherry Lewis, Nicolle Alzamora Candanedo o Gonzalo Menéndez González, la historia del cuento en Panamá crece con mayor producción comparada a otros géneros. Los estilos y los temas tratados por el cuento hoy día son variables y la calidad no es deplorable, y este libro lo confirma.
Comparado, Enrique Jaramillo Levi viene a ser el Lauro Zavala, el Seymour Menton o el Fermando Burgos de Panamá. Es el único investigador, además de escritor de cuentos, que se ha preocupado, después de Rodrigo Miró Grimaldo y Ricardo Segura, en sistematizar la historia del cuento en Panamá. Enrique ha dedicado gran parte de su vida a investigar y estudiar la trayectoria de los autores que escriben cuentos y esta nueva antología se suma a las otras que ya ha publicado, que son un importante registro para la cultura literaria de la nación. Me atrevo afirmar que la persona que tenga todas las antologías de cuentos que este autor ha editado, puede estar seguro de que sabe todo sobre el cuento en Panamá.
Semblanza múltiple del cuento en Panamá. Compilación de 94 cuentistas panameños vivos (diciembre,2020) reúne a 94 cuentistas panameños vivos –hombres y mujeres– que son, como se titula el libro, una semblanza del cuento en Panamá; es un mosaico fresco que nos permite tener una visión amplia de múltiples estilos, de temas, de nociones de la realidad desde el maravilloso universo del relato. Son 94 cuentos que permiten tener una mirada general de la producción cuentística en el país.
Otra línea que hay que destacar es la introducción hecha por el mismo curador de la antología y el prólogo de Ela Urriola. La introducción, como todas las que Enrique Jaramillo Levi hace en sus compilaciones, es una aproximación a la historia del cuento en Panamá que permite reconocer la trayectoria del género y su actual escenario, un trabajo que había realizado Rodrigo Miró en su libro El cuento en Panamá, obra que sistematiza la historia del género y que es referente imprescindible para los que estudian la literatura. Dice una parte de la introducción: “la cuentística que se escribe en Panamá es la más abundante de Centroamérica, y probablemente la de más alta calidad”. Un dato interesante igual que otro que destaca que las mujeres son las que se destacan en esta categoría.
El prólogo de Ela Urriola, por otro lado, aparte de ser un discurso que ayuda a comprender qué es un cuento, los atributos que tiene un buen cuentista y el compromiso con el oficio, ayudándose de citas pertinentes, hace una valoración antropológica de la importancia social de literatura: “Las sociedades que conocen, preservan, valoran y difunden su literatura son sociedades más honestas con la naturaleza primigenia del humano, aquello que lo distingue de otras especies: la conciencia acerca de su existencia”. Ayudándose de referentes como Rodrigo Miró, prueba la importancia de la cultura literaria para el país desde proyectos como la creación de antologías: “…todo proyecto de antología o compilación es un paso hacia el constructo literario de un escritor, una sociedad, país, grupo, época histórica”.
Solo nos queda darle la bienvenida al nacimiento de esta nueva compilación de cuentos. El mayor atributo del trabajo, pese a que algunos autores no aparecen en la antología y que el autor da razón en la introducción (toda antología tiene sus dificultades en el proceso de curación), es que desde una sola ventana es posible conocer a muchos autores y autoras que, probablemente, no hayamos leído. Esto ya es una razón para festejar.
El autor es escritor