Vanilla planifolia es indígena de Centro América y crece en su estado silvestre, como delicada, deliciosa orquídea, y es la mejor vainilla del mundo para cocinar. Otras especies que se consideran híbridas de ésta son la Vanilla tahitensis¸ de Tahití, y la Vanilla pompona, del Caribe, tienen características diferentes, y aunque de gran aroma, no poseen la complejidad de sabor de la planifolia.
La primera mención de la vainilla viene de los textos del fraile colonizador Bernardino Sahagún, quien menciona una bebida hecha con tlilxóxitl tierno o flor negra de vainilla y cacao molido.
Lo cierto es que ya los mayas y aztecas conocían y apreciaban la vainilla, y que los españoles la llevaron a Europa, donde pasó de corte real en corte real, popularizándose progresivamente, junto con el cacao. Así que ya ves, Saltamontes, que lo de cocina de fusión no se inventó ayer, ya que sin estos dos ingredientes netamente americanos, la repostería europea no contaría con sus dos sabores más populares.
