Sin duda alguna la pandemia por la Covid-19 ha traído consigo grandes retos en el quehacer humano y uno de ellos es el ámbito empresarial, en donde muchas empresas han tenido que tomar decisiones inesperadas, aplicar planes de contingencia y en el peor de los escenarios cerrar sus operaciones.
En este contexto los inversionistas actuales, vislumbran un nuevo enfoque para ser viables sus proyectos, tomando en consideración no solo la rentabilidad, sino asegurar la sostenibilidad y el valor agregado que se pueda generar en el largo plazo, para lograr este objetivo es importante conocer algunos aspectos claves como el estudio de viabilidad y la preinversión.
El estudio de viabilidad es utilizado por las personas, empresas u organizaciones, para la toma de decisiones estratégicas, ya que a través de él se logra identificar las fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas que se puede tener a la hora de invertir en un determinado proyecto y de esta manera evaluar entre varias opciones, para elegir el proyecto más conveniente.
Por otra parte, tenemos el estudio de preinversión, el cual se compone por todas las actividades o estudios que se realizan antes de poner en marcha un negocio, entre ellos se destacan: el estudio de mercado, el estudio técnico y sobre todo el análisis y evaluación financiera.
A la hora de realizar el estudio económico-financiero es importante hacer una buena proyección de la inversión, ingresos y gastos en que incurrirá el proyecto, por consiguiente, se debe considerar no solo la situación actual, sino también una adecuada estimación de los precios, tasas de interés, en cuánto tiempo se recuperará la inversión, cuáles serán las nuevas exigencias del mercado y cómo estas impactarán en el negocio.
A raíz de la pandemia se ha incrementado la incertidumbre, para los inversionistas, por lo tanto, es importante realizar un análisis muy exhaustivo de los posibles escenarios que enfrentará el proyecto y, por supuesto de los posibles flujos de caja que se generarían, con el objetivo de realizar no solo un análisis de sensibilidad, sino también determinar los valores límite de las variables críticas del proyecto.
Por último, un proyecto viable, es un proyecto que además de ser factible, resulta rentable, que en nuestro contexto se debe entender como un proyecto que puede ser sostenible, que genera beneficios económicos y que permite recuperar la inversión.
La autora es economista y docente en la Universidad de Panamá
