El Ministerio de Seguridad destinó $44 millones 432 mil a la contratación del servicio de hospedaje para los miembros de la Fuerza Pública durante 15 meses de la pandemia por Covid-19.
El Plan de Acuartelamiento General inició el 17 de abril de 2020 y dio por culminado el 15 de julio de 2021. En su máximo alcance, durante los meses de diciembre de 2020 y enero de 2021, el programa llegó a alojar a 3 mil 996 miembros de la Fuerza Pública a la vez en hoteles de todo el país.
El ministro de Seguridad, Juan Manuel Pino, asegura que el programa fue un éxito, pues permitió “mantener todos los operativos de seguridad necesarios”. Agregó, además, que ayudó a “mantener alta la moral” de los estamentos de seguridad.
En total, se contó con los servicios de 24 hoteles en todo el país, los cuales dieron tarifas especiales al Ministerio de Seguridad. En cuanto a la selección de estos, Pino aseguró no fueron muchos los hoteles que inicialmente ofrecieron sus servicios, pues no había certeza de cuándo se harían efectivos los pagos. A la fecha, en Panamá Compra constan 390 contratos para este fin.
Las cuentas por ‘mantener alta la moral de la tropa’
El ministro de Seguridad Pública, Juan Pino, considera que el Plan de Acuartelamiento General para la Fuerza Pública, ejecutado durante 15 meses de pandemia, fue “indudablemente efectivo”. Costó $44 millones 423 mil correspondientes al pago a hoteles por servicios de hospedaje y alimentación. Esto, según las respuestas de Pino a un cuestionario enviado por La Prensa.

El Plan de Acuartelamiento General “tuvo su génesis ante el riesgo de contagios y la necesidad urgente de asegurar el pie de fuerza del personal operativo de la Fuerza Pública”, reseñó el ministro. El objetivo era que “los estamentos de seguridad pudieran continuar garantizando la seguridad del país ante el temor y la incertidumbre”.
La presencia policial en las calles durante la pandemia fue evidente, con un alto número de puestos de control y cercos sanitarios.
El aislamiento que se logró con el Programa, explicó Pino, evitaba que los agentes volvieran a sus residencias luego de los traslados durante los periodos de cuarentena. Los cuarteles y bases con los que cuenta la fuerza pública “no están acondicionados para mantener la cantidad de unidades que se requerían y mucho menos para cumplir medidas de bioseguridad mínimas”, respondió.
El ingreso de agentes al primer hotel contratado se dio el 17 de abril de 2020, un mes y una semana después de que se detectara el primer caso de Covid-19 en el país. Para esa fecha, según reportes del Ministerio de Seguridad, al menos tres unidades de la Fuerza Pública habían muerto por Covid-19 y más de 220 estaban contagiadas. El plan inicial era “lograr alojamiento para todas las 15 mil 998 unidades”. No obstante, dice que no se contaba ni con el presupuesto ni con la disponibilidad hotelera.
El Plan de Acuertelamiento General se extendió gradualmente a todo el país. Durante el pico de la pandemia, en diciembre de 2020 y en enero de 2021, se llegó a alojar el máximo de unidades en los 15 meses de programa, unas 3 mil 996 personas a la misma vez.
En el portal PanamaCompra constan 390 compras relacionadas al hospedaje y alimentación de los agentes. Las cotizaciones presentadas por cada hotel abarcan periodos de un mes, máximo dos meses. Los primeros contratos se publicaron en julio de 2020 y corresponden a los primeros meses de alojamiento (abril y mayo). Las más recientes son de mes pasado, octubre de 2021, lo que quiere decir que estas se publican con meses de retraso. En su gran mayoría, se publican cuando ya cuentan con refrendo de la Contraloría.
Inicialmente, los hoteles se concentraban en la capital, pues se buscaba alojar a personal del interior que había sido trasladado para atender necesidades de seguridad en la capital. Pero eventualmente se contrataron los servicios de otros hoteles en Chiriquí, Veraguas y Darién, entre otros.
El hotel Courtyard Marriot, de Multiplaza, lidera la lista de mayor monto otorgado en contratos, con $5.3 millones. Le sigue el hotel Dreams Playa Bonita, con $4 millones y el Hotel Torres de Alba, con $2.9 millones. De los 10 hoteles que más recibieron en contratos, todos superan el millón de dólares.
En cuanto a la selección de los hoteles a contratar, Pino asegura que las tarifas se pactaron “a través del Ministerio de la Presidencia” y que “fueron pocos los hoteles que tomaron el riesgo”, pues no se les pudo asegurar la fecha de pago. Las tarifas tienen un promedio unos $35 la noche por persona.
Pino califica el programa como “exitoso” y asegura que “permitió mantener más policías en las calles”. Además, dijo que el programa “contribuyó directamente a la mantener alta la moral del personal”.
A la fecha, al menos 50 miembros de la fuerza pública han muerto por Covid-19. Los estamentos de seguridad fueron de los primeros grupos en ser vacunados, justo después del personal de salud.

