La Autoridad del Canal de Panamá (ACP) asegura que está preparada para enfrentar los efectos que causará en los próximos dos meses el fenómeno de El Niño, en cuanto a la producción de agua potable para las comunidades de las provincias de Panamá, Panamá Oeste y Colón.
La ACP maneja plantas potabilizadoras que abastecen a comunidades de estas provincias, las cuales se podrían afectar por la reducción del nivel de agua que experimenta el lago Gatún.
El vicepresidente de Ambiente, Agua y Energía de la ACP, Carlos Vargas, prevé que para mayo próximo el lago llegue hasta 78 pies de profundidad, es decir, 9.5 pies menos del nivel óptimo de 87.50 pies.
Vargas expresó que pensando en esta situación desde hace un año la entidad comenzó a prepararse para garantizar a la comunidad el suministro de agua potable, para lo cual adquirió bombas adicionales para succionar el agua cruda.
El funcionario de la ACP informó que ya instalaron bombas en Gamboa y Mendoza, porque cuando el lago esté en 78 pies de profundidad las existentes no podrán hacer el trabajo.
CONCIENCIA
El viceministro del Ministerio de Ambiente, Emilio Sempris, aseguró que a través del Plan Nacional de Seguridad Hídrica, que actualmente discute el Gobierno con diferentes actores de la sociedad, en los próximos 10 años el país estará preparado para enfrentar este fenómeno climático.
Sempris aseguró que Panamá ocupa el quinto lugar en el mundo en materia de disponibilidad del recurso agua, aunque no cuenta con la infraestructura adecuada para su almacenamiento.
El viceministro de Ambiente manifestó que además de la construcción de infraestructuras para almacenar este líquido, se apuesta a la concienciación de la comunidad para cooperar con el ahorro de agua potable.
Sin dar cifras específicas, explicó que Panamá es la nación de la región con mayor gasto de agua potable por persona.
En tanto, el subdirector del Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (Idaan), Carlos French, informó que los panameños gastan 100 galones diarios de agua potable, mientras que en otros países de la región el consumo alcanza los 40 galones diarios.
French sostuvo que este comportamiento no cambia, a pesar de las múltiples campañas que realizan para concienciar a la población sobre la importancia de cuidar este recurso.
Agregó que como la entidad no tiene poder coercitivo, está limitada para aplicar sanciones por desperdicio.
En tanto, la secretaria nacional encargada de la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Senacyt), Milagro Maineri, manifestó que la sostenibilidad en el uso de los recursos naturales es fundamental para la seguridad hídrica y alimentaria.
Abogó por la búsqueda de “soluciones científicas” para mejorar la protección de este recurso natural y evitar de esta manera una posible escasez.
Vargas, Sempris, French y Maineri participaron ayer de la mesa de diálogo Ciencia y Agua, organizada por la Senacyt para proponer estrategias desde el punto de vista científico que contribuyan en la implementación del Plan Nacional de Seguridad Hídrica, el cual adelanta el Gobierno.
Este plan, que actualmente se encuentra en discusión y consulta, se redacta con el apoyo de diversas entidades y miembros de la comunidad en general.
