El próximo presidente de México, Andrés Manuel López Obrador -conocido como AMLO-, se reunió con una delegación de alto nivel de Estados Unidos en una cita que podría sentar las bases de la relación entre ambos vecinos, tras varios episodios de tensiones desde que el presidente Donald Trump llegó al poder.
La visita “de cortesía” ha sido vista con buenos ojos en México porque la delegación estadounidense está encabezada por el secretario de Estado, Mike Pompeo, e incluye a otros pesos pesados como el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, la secretaria de Seguridad Nacional, Kirstjen Nielsen, y el yerno de Trump y consejero de la Casa Blanca, Jared Kushner.
Los asistentes a la reunión hablarán, entre varios temas, de la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, estancada desde hace semanas, pero dejarán por fuera la propuesta de Trump de levantar un muro en la frontera común para detener la migración ilegal y el tráfico de drogas.
A último momento se agregó el tema migratorio, que ha crispado recientemente las relaciones entre ambos países, dijo a Reuters Olga Sánchez, futura secretaria de Gobernación.
“Se tratará el tema de migración. Al principio no estaba dentro de la agenda, pero posteriormente se incorporó”, dijo Sánchez vía telefónica.
“Es un tema muy sensible para la Secretaría de Gobernación”.
