Que las redes sociales sean usadas de forma apropiada, que no se insulte a los colegas en el recinto legislativo ni fuera de él y que se apliquen descuentos de salario por ausencias injustificadas a los diputados, son algunos de los aspectos que incluye el anteproyecto de ley que propone modificar la Ley 33 de 2005, mediante la cual se adoptó el Código de Ética y Honor Parlamentario.
El documento, presentado por la presidenta de la Asamblea Nacional, Yanibel Ábrego, también establece que los diputados y funcionarios del Legislativo deberán utilizar vestimenta formal durante las sesiones del pleno y de las comisiones permanentes.
Si el anteproyecto se convierte en ley, los diputados no podrán personalizar las discusiones con sus colegas ni con otros ciudadanos en las redes sociales, así como tampoco en el pleno y las comisiones permanentes. “Es incompatible a los derechos de los diputados irrespetar a los colegas, personal de la institución y al público en general durante las intervenciones en el periodo de incidencias, en la presentación de anteproyectos, ya sea [mediante] burlas, amenazas, insultos y agresiones”, se lee en la propuesta, que también contempla amonestaciones orales y escritas en caso de que los diputados violen esta disposición una o dos veces. De producirse una tercera violación, se propone suspender el derecho a voz del diputado en el pleno y en las comisiones por un mes.
Las sanciones se harían de forma pública y aparecerían en el sitio web de la Asamblea Nacional. Para que las sanciones sean aplicadas, el diputado afectado deberá interponer una denuncia ante la Comisión de Credenciales, que tendrá cinco días para tomar una decisión. De no hacerlo, señala el documento, “el pleno queda facultado para reconformar inmediatamente la comisión”.
AUSENCIAS Y SANCIONES
El caso de las ausencias injustificadas sería manejado por la directiva de la Asamblea, con base en un informe mensual que tendría que entregar la Secretaría General. Según la propuesta, la directiva ordenaría el descuento a razón de “un día de trabajo” por cada ausencia al pleno o las comisiones.
SIN ESCOTE Y EN SACO
Sobre la vestimenta, el anteproyecto señala que para acceder al recinto legislativo los varones “usarán saco, camisa de vestir, corbata y pantalón largo, de preferencia en colores oscuros”. En el caso de las mujeres, se dispone “traje estilo sastre, sin escote, entendiéndose por este los conformados por dos o tres piezas de vestir de preferencia en colores oscuros, con falda o vestido como mínimo a la altura de la rodilla o pantalón largo”. En el caso de los representantes de los pueblos originarios, podrán llevar vestimentas autóctonas.
La propuesta de Ábrego surge en medio de las disputas entre las diferentes bancadas por el control de la Comisión de Credenciales, instancia que actualmente se encuentra en un limbo jurídico y que es la encargada de discutir dicha iniciativa.
