Un fiscal argentino abrió una causa contra el jefe de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), Gustavo Arribas, sobre supuestas transferencias que habría recibido en 2013 de un operador financiero de la empresa Odebrecht condenado en Brasil en el escándalo conocido como Lava Jato.
Arribas, amigo y hombre de confianza del presidente Mauricio Macri, se despegó de las acusaciones del caso Odebrecht. “Niego rotundamente cualquier relación con el Lava Jato”, dijo en un comunicado ayer.
Tras su imputación, el titular de la AFI agregó en su comunicado un documento con una de las transferencias bancarias por las que se lo investiga.
Horas antes, el fiscal federal Federico Delgado imputó a Arribas y pidió determinar si estuvo involucrado en la trama de pago de sobornos de la petrolera estatal Petrobras en Brasil que ha condenado a prisión a decenas de políticos y empresarios de ese país.
Según el registro de transferencias bancarias que hizo el operador Leonardo Meirelles para Odebrecht, que él mismo aportó a la justicia de su país, en 2013 realizó cinco giros por un total de 600 mil dólares a una cuenta de Arribas, que vivía en ese país y se ocupaba de la compra y venta de futbolistas.
Tras la información revelada la semana pasada por el diario La Nación, la diputada Elisa Carrió, una aliada de Macri, y luego un grupo de legisladores de la oposición, pidieron una investigación judicial.
Los registros indican que las transferencias se hicieron desde una cuenta bancaria en Hong Kong controlada por Meirelles a través de una empresa “de fachada”, supuestamente destinada al pago de sobornos, lavado de activos y evasión.
El dinero fue transferido a una cuenta de Arribas en la sucursal Zúrich del Crédit Suisse que figura en su declaración jurada ante la Oficina Anticorrupción.
