Carlos Vielmann es libre de regresar a Guatemala luego de que un tribunal español exculpó al exministro de Gobernación de su responsabilidad por la ejecución extrajudicial de 10 presos en su país, informó su abogado.
Vielmann se enfrentaba a 40 años de prisión e inhabilitación de por vida por la muerte de tres presos fugados del penal de alta seguridad El Infiernito en 2005 y de otros siete en la operación para retomar el control de la granja de rehabilitación El Pavón, en 2006.
Un abogado de la acusación particular y popular anunció que recurrirán la sentencia en los próximos días. Se desconoce si el fiscal también la recurrirá.
El recurso no será impedimento para que, siete años después de su detención en Madrid, Vielmann “pueda recoger su pasaporte y volver a Guatemala hoy mismo”, dijo su abogado, Enrique Molina, ya que la sentencia levanta las medidas preventivas que pesaban sobre él.
En el fallo, dos de los jueces del tribunal impusieron su criterio sobre un tercero, que consideró probada la participación de Vielmann en la organización de una estructura policial paralela para practicar las ejecuciones. Pero en el auto de sentencia el voto mayoritario falló que el proceso no acreditó de forma suficiente que el exministro conociese las circunstancias de las muertes en el marco del “Plan Gavilán”, diseñado para recapturar a los fugitivos de El Infiernito.
En cuanto al “Plan Pavo Real”, que desplegó a la policía y efectivos del ejército en El Pavón en septiembre de 2006, los magistrados consideraron que el juicio no probó que Vielmann “participase en la ejecución de los reclusos, ni ordenándola ni autorizándola ni manifestando su respaldo o aquiescencia”. Que Vielmann fuese el responsable jerárquico superior cuando ocurrieron los hechos no es tampoco suficiente argumento para el tribunal. Eso, considera el fallo, “abocaría a un régimen legal de responsabilidad objetiva que, en nuestro sistema no tiene cabida”.
El abogado de los familiares de las víctimas, Manuel Ollé, dijo que “en el plenario hubo elementos más que suficientes para probar la culpabilidad”.
