Los periodistas ecuatorianos que participaron en la investigación mundial por el caso de la firma panameña Mossack Fonseca han sido objeto de ataques a través de internet luego de que el presidente Rafael Correa revelara sus nombres y las cuentas que mantienen en las redes sociales, denunció uno de los afectados.
El periodista Arturo Torres, del diario El Comercio, dijo a The Associated Press que “es insólito que a los periodistas que hemos trabajado este tema se nos esté acosando y que el Gobierno empiece una campaña difamatoria cuando lo único que hemos hecho es cumplir nuestro trabajo”.
Añadió que “hay una estrategia muy clara del Gobierno de tratar de desviar la atención de asuntos importantes, como el de la (crisis) económica y este momento está tratando de convertirnos en chivos expiatorios”.
Dijo que los periodistas mencionados por Correa reciben en sus cuentas insultos como “corrupto de m ...”, “mercenarios”, “lacayos del imperio” y “ratas”.
Incluso incluyen fotos de los profesionales con sus hijos pequeños.
La AP buscó el pronunciamiento de al menos otros dos periodistas señalados por Correa, pero declinaron pronunciarse. En la investigación global con información a la que tuvo acceso el diario alemán Süddeutsche Zeitung y que compartió con 109 medios de comunicación a través del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ, por sus siglas en inglés), tomaron parte periodistas de los diarios ecuatorianos El Comercio y El Universo y de la Universidad San Francisco. En su cuenta de Twitter, Correa había dicho que “debemos hacer campaña mundial para que suelten todos los documentos”.
Y dio los nombres y las cuentas en redes sociales de los seis periodistas ecuatorianos que tomaron parte en la investigaron del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación.
“Casi un año se pasaron buscando contra el Gobierno ecuatoriano y no encontraron nada. Ahora le toca a los ciudadanos, exijamos toda la información”, añadió el gobernante. Hasta ahora los ecuatorianos que figuran en la filtración de estos documentos son el fiscal general, Galo Chiriboga, que tendría una empresa en Panamá, pero que ha dicho que no ha cometido nada ilegal; el expresidente del Banco Central, Pedro Delgado, primo del presidente Correa, y el abogado Javier Molina.
