Las delegaciones que negociaron el acuerdo de paz entre el Gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) se pronunciaron por primera vez, tras el rechazo del texto consensuado en un plebiscito el pasado 2 de octubre.
Desde La Habana, Cuba, los jefes negociadores, Humberto de la Calle, por el Gobierno, e Iván Márquez, por la guerrilla, leyeron un comunicado conjunto en el que reconocen que el pueblo colombiano se pronunció mayoritariamente por el “no”, “así fuera por estrecho margen”.
No obstante, también dejan sentado que consideran que el acuerdo final “contiene las reformas y medidas necesarias para sentar las bases de la paz y garantizar el fin del conflicto armado”.
El pronunciamiento fue realizado luego de que los representantes de ambas partes se reunieran con los países garantes y con el jefe de la Misión Especial de las Naciones Unidas en Colombia, Jean Arnault, señala el comunicado publicado en el sitio web de la Presidencia de Colombia.
El anuncio más importante estuvo relacionado con el cese el fuego bilateral y definitivo, que dos días después del plebiscito Santos extendió hasta el 31 de octubre.
“ Para afianzar este cese el fuego, señala el comunicado, hemos acordado un protocolo, dirigido a prevenir cualquier incidente, en zonas de pre-agrupamiento en los cuadrantes definidos y asegurar un clima de seguridad y tranquilidad con la plena aplicación de todas las reglas que rigen el cese al fuego y de hostilidades bilateral y definitivo”.
Añade el documento, que el mecanismo tripartito estará a cargo de monitorear y verificar el cumplimiento del protocolo, en particular del cumplimiento de las reglas que rigen el cese el fuego.
“Hoy hemos reiterado, mediante un protocolo, el compromiso del Gobierno Nacional y de las FARC de mantener el cese al fuego y de hostilidades bilateral y definitivo decretado el pasado 29 de agosto, bajo el monitoreo y la verificación del mecanismo tripartito, con la participación de Naciones Unidas. Con esto buscamos que no se den incidentes y se garantice la seguridad y tranquilidad de todos los colombianos. Estamos seguros de que Colombia no quiere regresar a la guerra. Desde hace meses no tenemos enfrentamientos militares, por eso pensemos en las víctimas, pero también invito que tengamos en la mente los miles de colombianos que han salvado sus vidas en estos meses”, declaró De la Calle a la prensa tras la rueda de prensa oficial.
A propósito de aplicar el protocolo definido, las partes solicitaron al secretario general de la ONU y, por su intermedio, al Consejo de Seguridad, que autorice a su misión en Colombia a ejercer las funciones de monitoreo, verificación, resolución de diferencias, recomendaciones, reportes y coordinación del mecanismo.
De la Calle expresó que si quieren construir la paz de verdad, tienen que buscar el consenso más amplio posible, y por eso es conveniente que sigan escuchando, en un proceso rápido y eficaz, a los diferentes sectores, para entender sus preocupaciones y definir una salida.
Indicó que seguirán escuchando y absolviendo dudas que “obedecen en su mayoría a interpretaciones inexactas de lo acordado” y remarcó que “cualquier ajuste o precisión que se le haga al acuerdo final deberá ser el resultado de un diálogo constructivo entre las delegaciones del Gobierno y las FARC”.
En este sentido, el pasado jueves los representantes del “sí” y el “no” y el Gobierno sostuvieron la primera reunión de la comisión para el diálogo nacional, en la cual acordaron la metodología a seguir. Al término de la sesión el ministro de Defensa, Luis Carlos Villegas, y el delegado del Centro Democrático, Carlos Holmes Trujillo, entregaron sendas declaraciones.
Villegas explicó que el método de trabajo consiste en que “los representantes del “no”, en sus diversos matices (…) presentarán a los delegados del Gobierno, a los negociadores, los documentos en los cuales están los asuntos que a su juicio requieren ajustes y revisiones”. Una vez que el Gobierno los reciba, los estudiará y ofrecerá explicaciones sobre “cada aspecto en el que haya divergencia de interpretaciones, lecturas que no corresponden a la realidad de la negociación, a fin de “aterrizarla a los temas que después de esa revisión conjunta, puedan ser tramitados en La Habana”.
Holmes calificó la reunión como positiva y de resultados concretos. “Acordamos la metodología, reunirnos nuevamente el próximo lunes. Ese día se [recibirán] los documentos sobre los cuales se empezará el estudio de los distintos temas”.
