El presidente Juan Manuel Santos se reunió ayer con los voceros del “no” a los acuerdos de paz con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
El primero en dialogar con el mandatario fue el expresidente Andrés Pastrana, quien a su salida declaró que la charla fue muy productiva, que salió“muy satisfecho” y que trataron varios temas.
“Hoy, distinto a lo que muchos creían, de que con el no se dividía el país, el 98% estamos con la paz (...) Yo creo que nunca un presidente de Colombia había tenido tanto respaldo como hoy el presidente [Juan Manuel] Santos”, afirmó.
Pastrana destacó que no hay que tener preocupación sobre el cese bilateral del fuego, porque el presidente Santos tiene todas las facultades para extenderlo todas las veces que sea necesario.
Sobre la forma en que se hará llegar a la guerrilla las propuestas del grupo, detalló que Santos estudiará cuál será el mejor mecanismo para transmitir las inquietudes del “no” a la delegación en La Habana, Cuba, ya que él y el resto de los voceros no pretenden convertirse en negociadores. “Quien dirige la política de paz en Colombia es el presidente de la República y es él y su equipo el responsable de la negociación, nosotros lo que podemos hacer es aportar en lo que consideremos que podemos mejorar el acuerdo”, afirmó.
El expresidente colombiano también pidió activar, desde ya, las zonas de concentración de los guerrilleros, porque, adujo, con la verificación de la ONU y con la protección de los militares los guerrilleros van a tener la tranquilidad de que el proceso va a avanzar y el Gobierno encontrará las formas de salir adelante.
Según Pastrana, el documento base para todo el proceso que empezó ayer va a ser el acuerdo pactado en La Habana. “Estamos apoyando la continuidad del proceso, creemos que en el acuerdo hay cosas buenas que vamos a apoyar y otras que hay que corregir”, como el tema de la justicia, el del narcotráfico y la representatividad de las FARC en la política.
Previo al encuentro con Santos, Pastrana participó de una reunión con el expresidente Álvaro Uribe y el resto del grupo que acompañaría a los exmandatarios a la Casa de Nariño. En esa cita, según reseñó el diario El Espectador, se fijaron las posturas que se presentarían al jefe de Estado.
A las 11:30 de la mañana, el segundo encuentro, y el más esperado, se produjo. Uribe, quien no se reunía con Santos desde hacía al menos cinco años y con quien mantenía públicas diferencias por su gestión de gobierno, llegó a la Presidencia. El protocolar saludo de manos quedó grabado para la historia en una fotografía que de inmediato recorrió el mundo.
El actual senador por el partido Centro Democrático llegó a la reunión acompañado del exprocurador Alejandro Ordóñez –otro férreo crítico de Santos y el diálogo de paz–, la exministra de Defensa Marta Lucía Ramírez, el ex candidato presidencial Óscar Iván Zuluaga, y senadores de su formación.
Fueron alrededor de cuatro horas de diálogo en una mesa en la que también estaban presentes la canciller María Ángela Holguín y el ministro de Defensa, Luis Carlos Villegas, dos de los tres funcionarios –junto a Humberto de la Calle, jefe negociador del Gobierno– a los que Santos delegó la tarea de liderar la comisión para la renegociación del acuerdo final con las FARC.
Uribe dijo a la prensa que no habría declaraciones adicionales a un pronunciamiento al que dio lectura. “Agradecemos al señor presidente la cita que nos concedió. Manifestamos ajustes y proposiciones iniciales que deberán introducirse a los textos de La Habana para buscar un nuevo acuerdo de paz que vincule a la totalidad de los colombianos. El presidente expresó voluntad para lograrlo”, dijo.
Al reiterar los argumentos que esgrimió durante la campaña por el “no”, Uribe expresó: “Manifestamos que debe haber claridad por parte del Gobierno, que los acuerdos no pueden asimilarse a un tratado internacional ni a un acuerdo especial, menos después de haber sido rechazados por el pueblo; insistimos en la necesidad de un alivio judicial, sin impunidad, por intermedio de nuestras instituciones a los integrantes de las Fuerzas Armadas; hemos reiterado las preocupaciones por impunidad total, la elegibilidad política de personas responsables de delitos de lesa humanidad; por los secuestrados de quienes nada se sabe; por los miles de niños reclutados que no han regresado a sus hogares (...)”.
El senador, que informó que hoy continúan las reuniones con diversos sectores del “no”, aseguró que hará todo el esfuerzo para aportar en la construcción de un buen consenso.
Luego, en una alocución a la nación, Santos dijo que al abrir un nuevo espacio de diálogo busca encontrar un camino que permita no solo terminar el acuerdo de paz con las FARC, sino fortalecerlo, y agradeció a Pastrana y a Uribe, y a sus acompañantes, su actitud, su buena disposición para salvaguardar el proceso en este momento histórico.
Afirmó que los escuchó con atención y seguirá escuchándolos. No obstante, advirtió que “la administración del cese el fuego y hostilidades en las condiciones de incertidumbre actuales conlleva muchos riesgos” y agradeció a la ONU que haya dicho que continuará con su presencia por un tiempo.
