La empresa Generadora del Istmo, S.A. será reemplazada en la operación del proyecto hidroeléctrico Barro Blanco, por un tercero independiente a dicha firma comercial, con experiencia en la operación y mantenimiento de centrales hidroeléctricas.
Este es uno de los principales puntos del acuerdo que firmó ayer el Gobierno con caciques de la comarca Ngäbe Buglé sobre la concesión en el río Tabasará, que fue otorgada en 2006 y que desde ese momento generó uno de los conflictos ambientales más acentuados de la última década.
En representación de las autoridades comarcales, firmaron el documento Silvia Carrera, Jeremías Montero y Chito Gallardo, mientras que por la actual administración, el presidente de la República, Juan Carlos Varela; la vicepresidenta, Isabel de Saint Malo de Alvarado; y la ministra de Ambiente, Mirei Endara.
Varela dijo que tuvieron que heredar el tema Barro Blanco de dos gobiernos anteriores, pero lo manejaron con un diálogo de 21 meses.
A la vez, subrayó que el acuerdo establece que el 15% de los ingresos brutos que tenga el proyecto hidroeléctrico será para el desarrollo de actividades agrícolas, pecuarias, forestales, artesanales y formación de personal dentro de la comarca Ngäbe Buglé.
Por su parte, Carrera dijo que firmó el documento, porque considera que cumple con las demandas del pueblo indígena y espera que las autoridades cumplan con el acuerdo.
