El procurador general de Brasil presentó ayer una acusación formal por corrupción en contra del presidente Michel Temer, la primera vez que un mandatario en funciones de la nación más grande de Latinoamérica enfrenta cargos penales.
La acusación del procurador, Rodrigo Janot, es la más reciente en una serie de pugnas cada vez más intensas entre Temer y funcionarios judiciales a cargo de un caso de corrupción a los más altos niveles.
El nuevo caso pasa ahora a la Cámara de Diputados, que debe decidir si cuenta con los méritos suficientes. En caso de que dos terceras partes de la Cámara Baja decidan que los tiene, Temer será suspendido por hasta 180 días en lo que se realiza un juicio.
VEA: Fiscalía brasileña le abre causa a Temer por corrupción