La Comisión de Derechos Humanos de Filipinas declaró ayer que el virtual presidente electo del país violó una ley sobre derechos de la mujer al hacer bromas sobre violaciones durante la campaña electoral.
La comisión dijo en un comunicado en su cibersitio que Rodrigo Duterte, alcalde de la ciudad de Davao, usó palabras que son “discriminatorias hacia las mujeres” bajo la ley, llamada la Magna Carta de las Mujeres.
Solicitó a la Comisión de Servicio Civil y al Departamento del Interior que consideren “medidas apropiadas” contra Duterte.
Duterte reaccionó indignado ante la declaración, afirmando que la comisión no puede vulnerar su derecho a hablar en público.
“Estoy ejerciendo mi derecho a la libre expresión”, dijo en conferencia de prensa y agregó que los funcionarios de derechos humanos deben callarse y renunciar. No quedaba claro de inmediato si Duterte puede apelar la decisión, o cuál sería su castigo. La comisión puede recomendar acciones punitivas, pero no tiene autoridad judicial.