Fiscales federales de Brasil acusaron ayer al expresidente Luiz Inácio Lula da Silva de interferir en una licitación para comprar nuevos aviones de combate y favorecer al fabricante sueco Saab AB.
Lula, quien ya no era presidente cuando presuntamente ocurrieron los hechos, fue acusado de haber usado su influencia sobre el gobierno para ayudar a Saab a ganar la licitación de 36 aviones de combate, por unos $5 mil 600 millones, y a cambio su hijo Luis Claudio habría recibido $740 mil.
