Las autoridades del Hospital del Niño José Renán Esquivel recordaron ayer a los padres de familia lo “peligroso” de que sus hijos manipulen juegos pirotécnicos, por más inofensivos que parezcan.
Esto, debido a que en la sala de quemados de este centro hospitalario ingresaron para Navidad cuatro niños quemados por la utilización de estos artefactos.
En este grupo está una niña de tres años de edad con lesiones alrededor de uno de sus ojos. El resto son preadolescentes con lesiones en dedos y manos.
Un informe de este hospital dio cuenta de que ninguno de los perjudicados por juegos pirotécnicos tiene comprometido alguno de sus miembros afectados.
Sin embargo, explicaron que esta sala sobrepasó la capacidad de atención, porque solo tiene 12 camas, mientras que el número de pacientes superó los 21, es decir, que algunos están en otras áreas del hospital.
La jefa de esta sala, Marvis Corró, expresó que, además, de los quemados por pirotecnia ingresaron otros nueve casos por escaldaduras, es decir, lesiones provocadas por agua o aceite caliente.
Mientras que el director de este centro hospitalario, Paul Gallardo, expresó que las recomendaciones dadas en Navidad son las mismas para la celebración del Año Nuevo 2019.
Entre estas sugerencias a los padres de familia está no permitir que sus hijos manipulen juegos pirotécnicos, así como mantenerlos alejados de las áreas donde se preparan los alimentos.
