Las familias que perdieron sus viviendas tras los deslizamientos ocurridos en Samaria, distrito de San Miguelito, en septiembre de 2015, exigen a las autoridades del Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial (Miviot) que cumplan con el bono de 50 mil dólares prometido y que les entreguen sus viviendas.
Itzel Camargo, vocera de los damnificados, precisó que ya han pasado 10 meses desde que sus casas fueran derribadas y aún hay cerca de 40 familias que esperan una respuesta.
Comenta que las autoridades del Miviot los han dejado “desprotegidos en un limbo” y no les mantienen al tanto de los procedimientos que se adelantan en cuanto al avalúo de las viviendas reposeídas que aspiran comprar.
Recordó que el presidente de la República, Juan Carlos Varela, aprobó un presupuesto de 10 millones de dólares para atender la emergencia, incluyendo 50 mil dólares por familia para la obtención de una nueva vivienda.
No obstante, agrega que “no hemos logrado una atención prioritaria y aún no tenemos respuestas concretas”.
Frente a las quejas, Anaís Marín, directora nacional de Desarrollo del Miviot, señaló que atender a cada una de estas familias ha sido una prioridad desde el primer día.
Explicó que del total de 91 familias que resultaron afectadas se ha entregado una vivienda a 42 familias, otras 41 reciben un alquiler solidario de 250 dólares mensuales, mientras que 8 aún permanecen en los hoteles hasta que se les dé respuesta definitiva.
Marín agregó que ante el Ministerio de Economía y Finanzas y la Contraloría General de la República se han gestionado 38 avalúos que ya culminaron y ahora se están haciendo los trámites que corresponden para hacer efectivos los pagos.
Además, aportó que otras cuatro familias aún no han optado por ninguna opción habitacional.
