Decenas de familias damnificadas por los deslizamientos registrados el pasado jueves en San Miguelito se reunirán hoy en el Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial con las autoridades del Ejecutivo, para definir alternativas de vivienda. Por ahora han recibido bolsas de comida, colchones, frazadas y otros enseres.
Cargando cajones con ropa, cartuchos con sábanas y cuantos enseres podía sacar de su hogar pasó ayer Dionisia Castillo, una de las afectadas por los deslizamientos de tierra en el distrito de San Miguelito y las anegaciones en el corregimiento de Juan Díaz, registrados el pasado jueves.
La comunidad de sector cuatro de Samaria, en San Miguelito, era como una feria libre. Ropa, colchones, cajas de agua embotellada, muebles y artículos de hogar iban y venían.
Para Castillo su domingo fue diferente, ya que luego de 38 años de habitar su casa junto a su esposo Gabriel Villarreal, sus cuatro hijas y sus ocho nietos, la desocupaba por completo, pues el Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc) determinó que 91 viviendas no son habitables porque el terreno es inestable.
El quinto informe preliminar de Sinaproc da cuenta que de las 735 casas evaluadas, 455 presentan daños estructurales, 91 son totales, dejando a 3 mil 193 personas afectadas entre San Miguelito y Juan Díaz. De esa cantidad, 455 están damnificadas.
Como respuesta, ayer, decenas de agentes de la Policía Nacional y miembros de la Fuerza de Tarea Conjunta apoyaron a las familias de Samaria con la mudanza de sus pertenencias a los minidepósitos en la vía Transístmica, asignados por las autoridades.
Sin embargo, Lidia Lasso no ha podido rescatar nada de su casa, ya que el Sinaproc ordenó, por motivo de seguridad, que no debe entrar por el peligro que representa el terreno.
MÁS CALMA
En Ciudad Radial, Juan Díaz, el escenario es más calmado, ya que casi el 90% de las tareas de saneamiento ha sido efectuado por parte de la Fuerza de Tarea Conjunta y las familias.
Carmen Pérez, quien perdió sus enseres por las inundaciones, pidió más ayuda a las autoridades y sanciones enérgicas a las empresas que han construido violando las normas.
Respecto a la ayuda en San Miguelito y en Juan Díaz, el Gobierno ha entregado 371 bolsas de comida, 755 colchones, 588 kits de aseo, mil 222 cajas de agua y otros productos.
El Ministerio de Salud llevó a cabo jornadas de fumigación para evitar la propagación de vectores y el Ministerio de Obras Públicas ejecutó la limpieza de los canales pluviales.
HOSPEDAJE
En tanto, personas afectadas que están hospedadas en los hoteles Dos Mares y Veracruz, en el corregimiento de Calidonia, viven entre la calma y la tristeza.
Por ejemplo, Marlén Vásquez, de 52 años, sonreía mientras contaba que desde que la hospedaron en la habitación del hotel, con dos camas, se sintió más tranquila y pudo dedicarse sin zozobra a cuidar a su hijo de 29 años, que presenta discapacidad motora e intelectual.
A pocos metros de ese cuarto estaba Julio César Sánchez, de 76 años, quien meditaba cómo, en “un abrir y cerrar de ojos”, sus 45 años de esfuerzo por tener una casa quedaron en escombros.
Confesó que estaba triste por lo ocurrido, pero espera que las autoridades les den una solución definitiva, ya que no pueden regresar a sus viviendas.





