La cooperación eficaz para la agilización de las asistencias judiciales mutuas en las investigaciones relacionadas con Odebrecht acordaron procuradores y fiscales generales de 10 países, que se reunieron ayer en el país en el marco de la lucha contra la corrupción y el blanqueo de capitales.
El fiscal general de Suiza, Michael Luber, informó que el encuentro sirvió para buscar espacios comunes y ampliar las asistencias legales mutuas entre los países, no solo en las investigaciones sobre Odebrecht.
Luber sostuvo reuniones bilaterales con los fiscales generales de Argentina, Colombia, Perú, El Salvador, Portugal, Guatemala, México, Ecuador y Panamá para tratar las asistencias judiciales en el caso Odebrecht y otras investigaciones sobre lavado de dinero.
Tras recibir una asistencia judicial de Suiza, Panamá abrió una investigación relacionada con las coimas pagadas por Odebrecht a través de bancos de ese país.
Ricardo Alberto y Luis Enrique Martinelli Linares, hijos del expresidente Ricardo Martinelli, figuran como los principales sospechosos de haber recibido esas coimas, por lo que las autoridades suizas les congelaron, al menos, $22 millones en bancos de Suiza.
El fiscal de Suiza también destacó la importancia de que estas investigaciones se realicen con independencia y que se establezca una coordinación entre los países para un intercambio de información rápida.
DECLARACIÓN CONJUNTA
Los procuradores y fiscales generales resaltaron la necesidad de que se fijen “plazos razonables” para que las investigaciones de corrupción de funcionarios y contra el blanqueo de capitales “sean compatibles con la complejidad del asunto, como ha sido desarrollado por la Corte Interamericana de Derechos Humanos”.
En un documento llamado la “Declaración de Panamá contra la corrupción de servidores públicos y el blanqueo de capitales”, los fiscales generales señalaron que es necesario que se otorguen los plazos necesarios para perseguir estos delitos, debido a la multiplicidad de los hechos que se investigan, como la cantidad de imputados, el uso de sistemas financieros, ubicación de pruebas en el extranjero y traducción de documentos.
“Resulta relevante que las investigaciones de naturaleza penal se puedan desarrollar en un ambiente que garantice la autonomía de los Ministerios Públicos, es decir, libre de influencias o de influencias externas”, indicaron en la declaración.
También señalaron que se hace necesario fortalecer los mecanismos de recuperación de activos ilícitos y repatriación de estos en los casos que resulte posible.
Además, reforzaron los lazos de cooperación internacional, de forma tal que se agilicen las asistencias judiciales.
Acordaron promover el uso de redes de cooperación informal y la compartición espontánea para facilitar las investigaciones.
Encuentro Internacional de Fiscales y Procuradores Generales culminó con la Declaración de Panamá https://t.co/HTnwtfi0Ci
Encuentro Internacional de Fiscales y Procuradores Generales culminó con la Declaración de Panamá https://t.co/HTnwtfi0Ci
— Ministerio Público (@PGN_PANAMA) October 30, 2017
FISCALES HABLAN
La procuradora de la Nación, Kenia Porcell, anfitriona del encuentro, destacó que gran parte de la investigación sobre Odebrecht se sustenta en información que está en Estados Unidos, Brasil y Suiza.
Porcell indicó que estos países son los únicos que pueden dar respuesta. “Es imposible que una investigación de la magnitud de Odebrecht sea instruida en los plazos comunes. Esta es una investigación de carácter internacional y de alta complejidad, donde es importante la adecuación de los plazos para investigar”, dijo.
En tanto, el fiscal de Guatemala, Juan Francisco Sandoval, señaló que la investigación de Odebrecht es un proceso “complejo” y que en su país “apenas” empezó con las indagatorias.
Carlos Baca Mancheno, fiscal de Ecuador, reconoció que no es un proceso común, porque los delitos se cometieron en varios países.
Néstor Humberto Martínez, fiscal general de Colombia, expresó que estos casos requieren de “tiempo necesario” para llegar al final de las investigaciones.
