La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, figura eminente de la política catalana, acusó ayer al gobierno independentista del destituido Carles Puigdemont de llevar a la región “al desastre” con su proyecto de secesión unilateral del resto de España.
Horas antes de asistir a una manifestación en Barcelona por la liberación de los dirigentes independentistas encarcelados, Colau arremetió contra el gobierno catalán cesado por tensionar a la región para declarar una independencia que ni siquiera intentaron aplicar.
“Queremos que los presos salgan, pero también queremos que un gobierno irresponsable que ha llevado el país al desastre dé la cara y reconozca los errores”, expresó Colau, partidaria de un referéndum para Cataluña, pero ambigua sobre la secesión.
“Se tensionó el país, se lo llevó a una declaración unilateral de independencia que no quería la mayoría” y se hizo “engañando a la población por intereses partidistas”, agregó la alcaldesa en un mitin de su partido, Cataluña en Común.
“La declaración unilateral de independencia no ha traído la república”, afirmó, reprochando a Puigdemont haberse ido a Bélgica tras la proclamación, dejando “el país solo frente a toda la incertidumbre”. “Hicieron la DUI y desaparecieron”.
Alcaldesa de Barcelona desde 2015, Colau intenta abrir un espacio entre la vía unilateral de secesión de los independentistas y la oposición frontal del gobierno español de Mariano Rajoy.
Así, se mostró contraria a la proclamación de independencia formulada el 27 de octubre en el parlamento regional, pero también a la intervención de la administración, emprendida horas después por Rajoy. También reclama con insistencia la liberación de los dirigentes independentistas encarcelados en Madrid acusados de rebelión, sedición y malversación por impulsar este proceso de secesión.
De otro lado, unas 750 mil personas reclamaron ayer en Barcelona la libertad de los líderes independentistas catalanes encarcelados, en una demostración de fuerza de un movimiento que se reorganiza tras el fracaso de la proclamación de secesión.
“Los políticos no han hecho su trabajo, ahora les toca a los ciudadanos” salir a la calle, afirmó Robert Muni, quien acudió a la protesta acompañado de dos niños.
En la manifestación se emitió un mensaje de Puigdemont, actualmente en Bruselas, animando a alzar la voz. “Nos hemos de volver a hacer escuchar, que todo el mundo escuche”, pidió.
Diez líderes independentistas están en prisión preventiva, ocho de ellos miembros del gobierno catalán que encabezaba este experiodista de 54 años al que acompañan en Bélgica otros cuatro consejeros, reclamados todos para declarar por los mismos hechos.
La manifestación, con el lema “libertad presos políticos”, estuvo encabezada por familiares de los líderes independentistas en prisión. La protesta estuvo dominada por los gritos “¡libertad, libertad!”, incluyó la lectura de mensajes de todos los líderes encarcelados y concluyó con el himno catalán.
La actividad se adelantó del 12 al 11 de noviembre, para que tuviera ecos de las grandes manifestaciones del 11 de septiembre, la fiesta nacional de Cataluña.
“Estamos absolutamente decididos a defender nuestro gobierno e instituciones, que el Estado español nos ha usurpado a lo bestia”, señaló Blanca Treig, una empresaria barcelonesa de 50 años.
El acto fue convocado por las organizaciones Omnium y Asamblea Nacional Catalana, cuyos líderes, Jordi Cuixart y Jordi Sánchez, están también en la cárcel.
