Especialistas en salud y química han dado la voz de alerta ante la reutilización del aceite vegetal para la cocción de comida en restaurantes, además de su uso como alimento para animales.
Sebastián Vásquez, profesor de física y química, en la Facultad de Ciencias de la Universidad de Panamá, aseguró que desde hace muchos años en el país varios productores utilizan el aceite de cocina ya usado como alimento para animales.
Detalló que el objetivo es proporcionar energía a los animales y reducir costos en la materia prima que se utiliza para la elaboración de los alimentos de los pollos y puercos.
Esta práctica, señaló Vásquez, “pone en riesgo la salud de la ciudadanía, por ello debe ser prohibida”.
El aceite usado cuando ya ha cumplido su función registra una serie de transformación tóxica y contaminante producto de la propia cocción de los alimentos que son nocivos para la salud.
Como ejemplo de estas sustancias dañinas, Vásquez mencionó los hidrocarburos aromáticos policíclicos, dioxinas y policloruros de bifenilo.
Agregó que el problema de los compuestos antes mencionados se encuentra en que en su gran mayoría son liposolubles y no biodegradables, por lo que se acumulan en los tejidos grasos de los animales que los consumen y posteriormente absorbidos por los humanos al consumir dichos animales.
“Es decir, que todo ese contaminante que estaba en el aceite usado termina almacenándose en el organismo con todas las consecuencias fisiológicas y de salud que eso conlleva”, dijo.
falta de REGULACIÓN
La situación es conocida por las autoridades del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (Mida), quienes reconocen el problema, sin embargo, no llevan un registro de los productores que se dedican a esta práctica perjudicial para la salud.
Alexander Villarreal, director encargado del Departamento de Salud Animal del Mida, precisó que “no se ha recibido ninguna denuncia al respecto, pero sí hay conocimiento de que se usa ese aceite en la alimentación animal”.
Los expertos en el tema plantean que el mayor inconveniente es que no existe ninguna norma que regule el uso del aceite vegetal como alimento para animales, por lo que se hace necesario trabajar en la redacción de una norma sobre el control del uso de aceites reciclados.
El objetivo, dijo Villarreal, es que como el Mida regula las plantas que producen alimentos para el consumo animal, se norme respecto a la materia prima que se usa para la confección de sus alimentos, aunque reconoció que esto no será de inmediato, ya que se necesitará de una serie de investigaciones y consultas.
“Como nosotros regulamos el sector primario de la producción, estamos obligados a hacer todo lo posible para que cuando los animales lleguen a la parte del sacrificio, vayan en condiciones que no causen ningún daño a los seres humanos”, manifestó el funcionario.
Especialistas ligados a la industria de la reutilización del aceite para la fabricación de biodiésel y que pidieron reserva de su nombre, aseguran que esta práctica se ha venido desarrollando desde hace unos 10 años en el país y que poco a poco se ha ido generalizando.
Añadió que al país ingresan unos seis millones de galones de aceite al año, de los cuales cuatro millones se podrían estar reutilizando.
SALUD EN RIESGO

Otra de las denuncias recibidas fue la venta en fonda de aceite ya usado y la poca periodicidad con la que algunas grandes franquicias de restaurantes cambian el aceite de sus máquinas freidoras.
En un recorrido de este medio en diferentes fondas en el corregimiento de Calidonia, no hubo nadie que corroborara esta práctica.
No obstante, Yolanda Soto, administradora de una fonda en el área, contó que hace un par de meses llegaron a su local unas personas ofreciéndole comprar el aceite que ella ya ha usado.
“Aquí vinieron unos muchachos solicitando mi aceite, pero cuando les pregunté para qué lo querían, no dijeron nada, y les dije que no”.
Desde el Ministerio de Salud (Minsa) se informó que mediante el Decreto Ejecutivo No. 270 del 15 de marzo de 2013, se establecen normas de vigilancia sanitaria para la reutilización del aceite vegetal y no está permitida su venta para la industria alimentaria.
Aurelio Rangel, director de la Región Metropolitana de Salud, indicó que aunque no han recibido denuncias al respecto, “sí vamos a iniciar una investigación de oficio”.
Aseguró que cocinar con aceite reutilizado trae como consecuencia problemas estomacales, obesidad, incluso cáncer.
Por su parte, Arquímedes Picota, químico del Departamento de Metrología de la Autoridad de Protección al Consumidor y Defensa de la Competencia (Acodeco), informó que en la última inspección que realizó la entidad en diversas cadenas de restaurantes en la provincia de Panamá, se pudo detectar que varias estaban usando aceite “no apto para el consumo humano”.
Mencionó que dos veces al año realizan inspecciones de control de calidad en fondas, hoteles, restaurantes y grandes franquicias.
“Principalmente acudimos a lugares donde hay mayor afluencia de gente como los centros comerciales y siempre encontramos incumplimientos”.
De hecho recordó que en la última medición efectuada en septiembre del año pasado, algunos restaurantes de las cadenas de comida rápida McDonald’s y Kentucky Fried Chicken (Franquicias Panameñas, S.A.), mostraron las mayores deficiencias (ver tabla).
Picota indicó que ante los incumplimientos, Acodeco está facultada para imponer desde advertencias verbales hasta sanciones económicas que pueden alcanzar hasta los 25 mil dólares, según la gravedad de la falta y la reincidencia.
Este medio buscó la reacción de representantes McDonald's en Panamá y se nos informó que enviarían sus planteamientos, pero al cierre de esta edición no hubo una respuesta. Mientras que Franquicias Panameñas, S.A. indicó que la persona encargada de tratar el tema estaba de viaje.
CUIDADO CON LA SALUD
Al respecto, la nutricionista Julissa Camargo indica que si bien “las grasas y los aceites” cumplen una función muy importante en el cuerpo, no se debe consumir en exceso y menos si no es de buena calidad.
Advirtió que la ingesta en demasía causa problemas en la salud como sobrepeso, diabetes, enfermedades cardiovasculares y cerebrovasculares.
