El rector entrante de la Universidad de Panamá (UP), Eduardo Flores, alertó ayer sobre lo que considera un posible aumento de la planilla dentro de la entidad.
Flores subrayó que se están haciendo movimientos en la estructura de personal que le “preocupan”.
Por ejemplo, mencionó que hay personal administrativo que está siendo ubicado en puestos que no le corresponde, profesores a los que se les está dando tiempo completo y, además, reportó nuevas contrataciones.
“La información la estamos solicitando a las actuales autoridades”, aportó.
De hecho, reiteró su llamado para que la actual administración sea prudente con el gasto y con las finanzas de la Universidad.
Frente a estos señalamientos, Gustavo García de Paredes, rector de esa casa de estudios superiores, señaló que “no se ha dado nada que no se dé normalmente”.
Explicó que todo se está haciendo con mucha conciencia, precaución y sin erogaciones que puedan resultar molestas o dañinas a la próxima administración.
“Estamos haciendo todo lo posible para que la Universidad siga funcionando”, sostuvo García de Paredes, quien dejará el cargo el próximo 30 de septiembre.
Uno de los temas que más se le cuestiona a la actual gestión de la UP es la insistencia de una licitación para el diseño, construcción y equipamiento del Campus de Antenas y el Centro Regional de San Miguelito, por un monto de $95 millones.
Actualmente, una comisión evaluadora está revisando las cuatro propuestas presentadas en la licitación.
No obstante, ese acto público ha sido rechazado en dos ocasiones por la Dirección Nacional de Contrataciones Públicas, debido a algunas anomalías en el pliego de condiciones.
El rector de la UP informó que elaboraron un presupuesto de $242 millones para el año 2017, y que en agosto, cuando les corresponda sustentar en la Asamblea Nacional, invitarán a Flores.