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La Autoridad Nacional del Ambiente (Anam) junto con el Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales (Stri, por sus siglas en inglés) impulsan la creación de dos áreas protegidas con características marinas.
La primera estaría ubicada entre las provincias de Colón y Veraguas, en el mar Caribe, a 27 kilómetros de la costa. La otra estaría localizada en el océano Pacífico, al sur del Parque Nacional Coiba.
Dos nuevas zonas con características meramente marinas podrían ser declaradas áreas protegidas en los primeros meses de 2015.
En ese sentido, la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam) y el Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales (Stri, por sus siglas en inglés) proponen crear ambas reservas en el océano Pacífico y en el mar Caribe.
Se trata de un área marina en el Caribe, en específico, en el Banco Colón, con gran cantidad de especies, y 13 mil kilómetros cuadrados de extensión. La zona estaría a 27 kilómetros de la costa entre Colón y Veraguas.
La otra es una cordillera (submarina) al sur de la isla de Coiba, con una extensión de 39 mil 700 kilómetros cuadrados. Esta reserva estaría situada a 59 kilómetros de la costa (ver mapa).
Zuleika Pinzón, directora de Áreas Protegidas y Vida Silvestre de la Anam, manifestó que en el primer trimestre de 2015 trabajarán en los trámites para la aprobación de las normas que formalicen las dos áreas protegidas.
Con ello se busca que Panamá cumpla las Metas de Aichi del convenio sobre la Diversidad Biológica para el año 2020, que propone que los países tengan un 10% de su territorio dentro de las áreas protegidas.
Panamá cuenta con 39%, pero para las organizaciones ambientales se requiere fortalecer esta condición en el sector marino, debido a que hay pocas reservas que custodien los mares.
Además, habrían en el país 107 zonas naturales con normas especiales para su conservación y custodia.
DIVERSIDAD DE ESPECIES
Por el Instituto Smithsonian hay científicos como Juan Maté y Héctor Guzmán quienes destacan que en ambas reservas “hay diversidad de organismos que tienen alto valor”.
De hecho, Guzmán plantea que, tan solo en el Banco Aníbal (cercano a Coiba), se descubrieron miles de bacterias que no se conocían y que pueden contener “importantes componentes para ser utilizados como medicamentos”.
Como parte de las acciones para la creación de estas áreas protegidas se han llevado a cabo consultas con diferentes organismos y gremios profesionales.
“Ya se recibieron propuestas de modificación de las dimensiones de ambas áreas, en atención a diferentes criterios. Toda esa documentación forma parte del expediente para estudiar la propuesta que beneficie más al país”, menciona la Anam en un comunicado de prensa.
Por su parte, Harley Mitchell hijo, exdirector de Legal de Anam, expresó que en las área marinas del país hay pocas reservas con normas especiales de protección, por lo que estas propuestas son un buen paso ecológico.
No obstante, sugirió a las autoridades de Anam destinar el personal para custodiar esos recursos, ya que, actualmente, en el país hay 105 áreas protegidas y algunas no son fiscalizadas.
También instó a crear planes de manejo para estas reservas, puesto que muchas no cuentan con ese instrumento.
Los últimos reportes oficiales dan cuenta de que de 105 áreas protegidas, solo 23 tienen plan de manejo.
RESERVA SIN PLAN
Una de las reservas más importantes del país y de la ciudad capital, que posee recursos terrestres y marinos, es el humedal bahía de Panamá.
Pese a su gran extensión y jugar un rol importante, aún no se ha elaborado un plan de manejo.
Este sitio fue declarado humedal de importancia internacional Ramsar en 2003, y área protegida en 2009 por la Anam.
Tiene una extensión de 85 mil 652 hectáreas, de las cuales, 39 mil 691 hectáreas corresponden a la superficie terrestre y 45 mil 960 hectáreas son marinas, que van desde Juan Díaz a Chimán.
El plan de manejo es el instrumento que dicta los reglamentos y usos de suelo para un área protegida con sus particularidades.



