La canciller alemana Angela Merkel anunció ayer que está dispuesta a liderar su partido en nuevas elecciones, antes que gobernar en minoría, con la mirada puesta en un cuarto mandato si la crisis política continúa.
Debilitada como nunca en 12 años de poder, luego de los resultados decepcionantes del partido conservador en septiembre y del fracaso el domingo de las negociaciones para formar gobierno con liberales y verdes, la canciller alemana rechazó toda idea de dimitir. “No, no me afectó”, declaró ayer al canal de televisión pública ZDF.
En lo inmediato, la canciller espera ver si el presidente alemán, Frank-Walter Steinmeier, un socialdemócrata, logra convencer a su partido de reconsiderar su rechazo a gobernar con ella. Una fórmula que le daría un gobierno de mayoría.
Los socialdemócratas reiteraron ayer que no querían más “la gran coalición” actual con los conservadores y que prefieren la oposición.