El Consejo Supremo Electoral (CSE) de Nicaragua dio marcha atrás a una norma que pretendía restringir y penalizar la libertad de expresión durante la campaña para las elecciones del próximo 6 de noviembre.
“El tema de ética en asuntos electorales únicamente se regirá por lo que señala la Constitución”, que protege la libertad de expresión y “anula cualquier otra que se le oponga”, dijo el presidente del CSE, Roberto Rivas, a medios oficiales.
El anuncio anula el reglamento de ética electoral del CSE, publicado el pasado 21 de julio en el diario oficial La Gaceta, cuyo contenido trascendió el lunes.
La norma establecía que la campaña debía “ser eminentemente educativa y formativa” y que los medios y las personas estaban “obligadas a contribuir” con esa disposición. Prohibía también a las organizaciones políticas, dirigentes y simpatizantes de partidos usar los medios, incluidas las redes sociales, para hacer demagogia, “ridiculizar a los adversarios y desarrollar una propaganda electorera falsa y confrontativa”, so pena de ser judicializados.
Rivas alegó que esa norma “no tiene efecto legal”, pese a que había sido publicada en La Gaceta, y anunció un nuevo decreto que anula la norma publicada. La portavoz del Gobierno, la primera dama Rosario Murillo, saludó la “rectificación” del CSE. “Nos alegra mucho que quede claro que en Nicaragua hay irrestricta libertad de expresión y comunicación”, agregó.