El presidente ruso Vladimir Putin anunció ayer un alto el fuego global en Siria, entre el régimen y los rebeldes –que habría entrado en vigor a la medianoche–y un acuerdo para el inicio de conversaciones de paz internacionales.
Putin dio la noticia acompañado de delegados de Turquía y Siria, quienes calificaron el acuerdo como una gran oportunidad para la paz, en una nación asolada por casi seis años de guerra.
Menos de 10 días después de la victoria total siria en la estratégica Alepo, con apoyo de fuerzas rusas, milicias iraníes e iraquíes, el conflicto entró en una nueva fase al impulso de Rusia e Irán, padrinos de Damasco, y Turquía, que apoya a los rebeldes.
“Un acontecimiento ocurrió hace algunas horas. No solamente lo esperábamos desde hacía tiempo, sino también hemos trabajado mucho para aproximarnos”, indicó Putin. “Se firmaron tres documentos: el primero es entre el Gobierno sirio y la oposición armada sobre el alto el fuego para el conjunto del territorio de Siria”, señaló, precisando que el segundo versa sobre poner en marcha medidas para controlar el respeto de la tregua.
“El tercer documento es una declaración de la voluntad [de las partes en conflicto] de lanzar negociaciones de paz sobre la solución siria”, subrayó Putin.
Según el ministro de Defensa, Serguei Choigu, grupos que representan a unos 62 mil rebeldes armados firmaron el acuerdo de cese el fuego con el Gobierno sirio. Empero, el primer ministro de Turquía confirmó que la milicia curdo-siria, respaldada por Estados Unidos, no participará en el diálogo, que podría llevarse a cabo si el cese total del fuego tiene éxito.
El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, calificó lo acordado como una “oportunidad histórica” para poner fin a los seis años de conflicto. “De ninguna manera hay que dejar pasar esta oportunidad. Es una oportunidad histórica”, declaró Erdogan en conferencia de prensa en Ankara.
Para el jefe de la diplomacia siria, Walid Muallem, el acuerdo ofrece una “verdadera oportunidad” para llegar a “una solución política”.
Esta es la primera vez que Turquía apadrina un acuerdo de paz en Siria. Además, esta tregua fue obtenida sin la participación de Estados Unidos que, según analistas, se ha desentendido de este asunto desde la caída de Alepo y la elección de Donald Trump para la Casa Blanca.
Quince meses después de comenzar la intervención militar, Putin anunció una “reducción” de la presencia militar rusa en Siria, subrayando que su país “continuará absolutamente la lucha contra el terrorismo internacional” y “apoyando al gobierno legítimo sirio”.
Rusia anunció también el comienzo de preparativos para negociaciones de paz, probablemente en enero en Astana, la capital de Kazajistán. “Comenzamos con turcos e iraníes a preparar el encuentro en Astana”, indicó el jefe de la diplomacia rusa, Serguei Lavrov, sin precisar qué grupos de la oposición participarían en las conversaciones ante los emisarios de Bashar al Assad y bajo patrocinio de Rusia, Turquía e Irán. La reunión de Astana precederá las negociaciones intersirias bajo la égida de la ONU, el 8 de febrero en Ginebra.
Horas antes de comenzar el alto el fuego, la oenegé Observatorio Sirio de Derechos Humanos anunció la muerte de 22 civiles, entre ellos, 10 niños, en ataques aéreos y de artillería sobre zonas rebeldes cerca de Damasco.
Desde el comienzo de la guerra, en marzo de 2011, el conflicto en Siria ha provocado la muerte de, al menos, 310 mil personas y empujó a millones de sirios al exilio o al desplazamiento interno.
EU celebra acuerdo sobre Siria
Estados Unidos (EU) acogió favorablemente ayer el anuncio de Rusia, de un alto el fuego en Siria, expresando su deseo de que la tregua sea “respetada por todas las partes”.
“Las informaciones relativas a un alto el fuego en la guerra civil en Siria representan una evolución positiva (...). Todo esfuerzo para detener la violencia, salvar vidas y crear las condiciones para negociaciones políticas renovadas y constructivas es bienvenida”, señaló el portavoz de la diplomacia estadounidense, Mark Toner.
El Departamento de Estado, que cambiará de jefe en menos de un mes con la marcha de John Kerry, el cual ha invertido tiempo en vano durante más de cinco años para hallar una solución diplomática en Siria, precisó que “Estados Unidos no tomó parte en las negociaciones que condujeron a este acuerdo”.
Según Toner, Washington apoya “completamente” la petición del enviado especial de la ONU a Siria, Staffan de Mistura, de iniciar negociaciones en Ginebra sobre el futuro político de Siria.



