Representantes de las facciones rivales libias, que negocian en Túnez un proceso mediado por Naciones Unidas, anunciaron ayer la formación de un gobierno de unidad. En un comunicado, el Consejo Presidencial de Unidad dijo que se acordó la creación de un gobierno de 32 miembros, con representantes de todo el país. Está por ver si el nuevo Ejecutivo podrá gobernar de facto.
Libia se sumió en el caos tras el derrocamiento y asesinato del dictador Muamar Gadafi en 2011. Pero desde 2014, las divisiones no han hecho más que acentuarse, dividiendo la nación en dos gobiernos con sendos parlamentos, el reconocido internacionalmente en el este del país y el respaldado por islamistas en la capital.
Según el acuerdo, el nuevo gobierno se establecería en Trípoli, pero no está claro si las autoridades asentadas allí y que son contrarias a esta iniciativa permitirán su funcionamiento. El responsable del consejo, que debería ser el primer ministro, Fayez Sarraj, tiene 10 días para lograr el respaldo del parlamento reconocido internacionalmente.