La Asociación Panameña para el Planeamiento de la Familia (Aplafa) criticó ayer la “negligencia” con la que el Estado aborda la problemática de los embarazos precoces y enfermedades de transmisión sexual.
Deika Nieto, miembro de la directiva de Aplafa, señaló que las últimas cifras oficiales evidencian la necesidad de herramientas que orienten oportunamente a la población sobre estos temas.
De acuerdo con el Ministerio de Salud, entre enero y julio de este año se registraron los embarazos de 5 mil 809 adolescentes de entre 10 y 19 años de edad.
En ese escenario, Aplafa llamó a las autoridades a que se despojen de temores electoreros y desarrollen políticas públicas acordes con las necesidades actuales.
Miguel Mayo, ministro de Salud, reconoció que este es un problema de salud pública y por ello consideró importante incluir la educación sexual en todos los planteles educativos.
No obstante, el Ministerio de Educación anunció ayer la creación de una comisión interinstitucional que elaborará un “instrumento pedagógico” que atienda las características de cada grupo de edad en este tema, y mientras ello sucede, la propuesta de las guías de sexualidad será suspendida.
Esta decisión fue calificada como “acertada” por Corina Cano, miembro de la Plataforma por la Niñez, grupo que había solicitado la suspensión de las guías.
Para mañana, la comisión de Salud de la Asamblea Nacional retomará las consultas del proyecto de ley 61, sobre educación sexual.
