El Ministerio de Salud (Minsa) decidió postergar la apertura de sobres para conocer las propuestas técnicas y económicas para la ampliación de la planta de tratamiento de aguas residuales en la ciudad capital, cuyo costo estimado es de $300 millones.
Tatiana De Janón, coordinadora de la Unidad del Proyecto de Saneamiento de esta entidad, explicó que la decisión responde a la solicitud que hicieran las empresas interesadas en participar de la obra.
El acto público estaba previsto para esta semana [martes 23], sin embargo, se pospuso para el próximo 25 de octubre.
“Lo importante para nosotros es recibir la mayor cantidad de participación de empresas para tener la mayor competencia posible y asegurar un proyecto con los más altos niveles técnicos, y que sea una transacción que beneficie al Estado” a largo plazo, en cuanto a los costos de operación y mantenimiento, dijo De Janón.
Por su parte, Juan Antonio Ducruet, exadministrador del Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales, opinó que “no debe haber preocupación” por esta acción.
Sustentó que este proceso está siendo llevado bajo las reglas del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y que entre más compañías participen es mejor.
La iniciativa forma parte del proyecto de saneamiento de la ciudad y la bahía de Panamá, y está cofinanciada por el Banco de Desarrollo de América Latina, Banco Europeo de Inversiones, BID, y el Gobierno de Panamá.
La obra incluye el diseño, construcción, operación y mantenimiento de la planta por un periodo de ocho años.
Esta es la segunda vez que se lleva a cabo este proceso, pues el primero fue cancelado el pasado mes de abril.
En su momento, el entonces ministro de Salud, Francisco Javier Terrientes, dijo que con la suspensión del acto “se buscaba una mayor participación y mejores procesos de saneamiento”.
