El presidente de la corte suprema de Brasil anunció ayer el aplazamiento de las discusiones previstas para el próximo martes sobre un cambio de jurisprudencia que podría conducir a la liberación del expresidente de izquierda Luiz Inácio Lula da Silva, que purga 12 años y un mes de cárcel.
La cuestión está relacionada con el mantenimiento de la norma que determina el inicio de la ejecución de una pena después de una condena en segunda instancia.
Esa norma fue adoptada en 2016 por el Supremo Tribunal Federal (STF) por un estrecho margen de seis votos a cinco, pero hay magistrados que quieren revisarla en nombre del principio constitucional de la presunción de inocencia. En caso de revisión, los sospechosos tendrían derecho a agotar en libertad todos los recursos legales disponibles (tercera instancia y STF). El aplazamiento de los debates previstos para el martes 10 de abril fue comunicado por el presidente del STF, Dias Toffoli, que no fijó una nueva fecha.
Toffoli atendió un pedido de la Orden de Abogados de Brasil, que solicitó un plazo suplementario para estudiar el asunto, debido a un reciente cambio de su dirección. Lula, de 73 años, fue condenado en julio de 2017 por el juez de primera instancia Sergio Moro a nueve años y medio de cárcel por corrupción pasiva y lavado de dinero.
