La nueva regla de acumulación del Fondo de Ahorro de Panamá (FAP) podría no ser suficiente para que los aportes del Canal terminen alimentando el instrumento de ahorro nacional, no cumpliéndose el cometido por el que fue diseñado.
El FAP fue creado en 2012, pero hasta ahora no ha recibido ingreso alguno procedente de los aportes del Canal al Estado, porque la norma original no era realista: establecía que los aportes de la vía debían superar el 3.5% del producto interno bruto (PIB) para destinar el excedente al FAP.
En 2017, los aportes del Canal al Tesoro fueron de mil 194 millones de dólares, cifra equivalente al 1.9% del PIB. Para que se hubiesen generado ahorros, debieron haber sido casi mil millones de dólares más.
El proyecto de ley 693, aprobado ayer en primer debate por la Comisión de Economía y Finanzas de la Asamblea, rebaja de 3.5% a 2.5% el nivel que tendrán que alcanzar los aportes del Canal al Estado para generar ahorros al FAP.
Aunque esta regla es más realista, según las proyecciones actuales de crecimiento económico y de aportes del Canal, entre 2019 y 2028 no se alcanzaría ese nivel. Solo en 2018 se llegaría a 2.6% y en 2020 a 2.5%.
Además, en un cambio introducido respecto de la propuesta de reforma anterior, se establece que del total de los excedentes del Canal, solo se destinará al FAP la mitad.
El otro 50% se usará para cubrir el presupuesto del Gobierno.
Vea: FAP recibirá sus rendimientos
