DICTADURA

‘Archivos del Terror’, clave para destapar la Operación Cóndor

‘Archivos del Terror’, clave para destapar la Operación Cóndor
‘Archivos del Terror’, clave para destapar la Operación Cóndor

El descubrimiento de los archivos policiales de la dictadura paraguaya fue clave para sacar a la luz el Plan Cóndor, consolidar la democracia y permitir el avance de la justicia, incluso en naciones vecinas de Paraguay, dice en entrevista con la AFP Agustín Fernández, director de ese centro de documentación.

El 22 de diciembre de 1992, tres años después del fin del gobierno autoritario del general Alfredo Stroessner (derecha), el juez Agustín Fernández logró imponer la ley civil ante la autoridad policial que se resistía a desmantelar el régimen y allanó una dependencia para incautar toneladas de archivos relacionados con prisioneros políticos.

“Todo el sistema quedó al desnudo: la actuación de la policía represiva política y su vinculación militar”, dijo Fernández, director del Centro de documentación para la defensa de los derechos humanos, popularmente conocido como “Archivos del Terror”.

“Ese acontecimiento marcó la consolidación de la democracia”, sostuvo el juez, al afirmar que tras conocerse los archivos “ni siquiera se intentó hablar de amnistía, como ocurrió en Chile y Argentina”.

“Los archivos contienen la documentación más importante de la Operación Cóndor, el intercambio de información y prisioneros entre los regímenes militares de la región. Tenemos 30 mil desaparecidos en la Argentina, y aquí, en Paraguay, casi 500”, recordó el juez.

A partir de esos documentos fueron procesados y condenados represores de las dictaduras de la región.

“El archivo tomó un rol activo en los procesos judiciales. Recibimos una avalancha de pedidos de información”, indicó Fernández.

“Periódicamente nos visitan investigadores y hasta familiares de desaparecidos, tanto del Paraguay como extranjeros”, precisó.

Ingresar en Asunción al Museo de la Memoria estremece al visitante, emociona a los familiares de víctimas que de tanto en tanto entran a consultar las fichas de sus seres queridos.

Bernabé Penayo, un sindicalista víctima del régimen, relató a la AFP su experiencia: “Fui torturado bestialmente, yo creo que estuve al borde de la muerte en 2 o 3 ocasiones en la tortura (...) Cuando te desmayabas te echaban agua fría en la cara, y si ya no reaccionabas es porque ya estabas prácticamente en coma”.

Mariano González, hijo de desaparecido, relató que los servicios le decían burlonamente a su madre: “Su marido está en Moscú o se fue con otra mujer (...), nunca reconocieron que fue apresado y menos torturado y desaparecido”.

Rosa Palau, directora del Museo de la Justicia, dice que el 2 y 3 de febrero de 1989 “hay que celebrar el triunfo de la ciudadanía. Esa ciudadanía que no bajó los brazos 35 años para reclamar libertad”.

El hallazgo de los archivos del régimen se produjo gracias a la colaboración de un funcionario policial despechado.

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