Dos magistrados argentinos enviaron una comisión rogatoria a Suiza, que solicita colaboración para “completar acabadamente el circuito de lavado de dinero ilícito de Lázaro Antonio Báez”, empresario argentino actualmente preso, confirmó el portavoz de la Oficina Federal de Justicia en Berna, Folco Galli.
Lázaro Báez es un empresario cercano a los expresidentes Néstor Kirchner (2003-2007), hoy fallecido, y Cristina Fernández de Kirchner (2007-2015).
El juez Sebastián Casanello y el fiscal Guillermo Marijuan pidieron pruebas documentales de 10 cuentas bancarias en 3 establecimientos de Ginebra y 1 de Lugano. Sus beneficiarios serían, además de Lázaro, sus cuatro hijos (Leandro, Luciana, Martín y Melina), dos de sus colaboradores, y Helvetic Services Group, la financiera domiciliada en Lugano, gerenciada por el fiduciario ítalo-argentino residente en Suiza, Néstor Marcelo Ramos, según el exhorto al que accedió AFP.
La petición dice que “busca reconstruir los eslabones intermedios de la cadena de blanqueo (...), los momentos posteriores a la clandestina fuga del dinero hacia el exterior y previos a que parte de ese dinero retornase en forma velada para ser incorporado al patrimonio de Lázaro Báez entre 2012 y 2013, una trama tejida por bancos suizos, Helvetic Services Group, Ramos, y sociedades” anónimas, “al solo efecto de disimular y ocultar bienes”.
Se agrega que los fondos provendrían de “una maniobra de fraude fiscal mediante la utilización de facturación apócrifa y empresas fantasma que le permitió [a Lázaro Báez] hacerse de sumas millonarias de dinero en efectivo de origen ilícito”, y “con la participación y la complicidad y/o encubrimiento de las máximas autoridades del organismo federal de recaudación de impuestos (AFIP), por lo que podría estarse ante un supuesto de corrupción y criminalidad organizada”.
“Parte de ese dinero fue reingresado y blanqueado en la República Argentina por la activa intervención de la firma suiza Helvetic Services Group y de Néstor Marcelo Ramos, mediante la adquisición en la Confederación Suiza, a través del Banco J. Safra Sarasin, de títulos de la deuda pública argentina”, por $32.8 millones que fueron luego liquidados “en las cuentas bancarias en Argentina de Austral Construcciones, S.A., la principal empresa de Lázaro Báez” .
El exhorto señala que la sospecha sobre el origen de esos fondos “radica en la actividad económica” de Báez , la construcción, “a consecuencia y/o con estrecha relación de sus conocidos vínculos (personales y comerciales)” con los expresidentes Kirchner, “y de la múltiple y millonaria obra pública que le fue adjudicada a los largos de los mandatos de ambos”.
