Cambió las zapatillas por zapatos; los jeans y camisa de campaña, por prendas casuales, y las gorras por la sensación de la brisa en su calva.
El José Domingo Arias poselecciones habla con perceptible tranquilidad y confía en que la reestructuración de Cambio Democrático (CD), en la que ya trabaja, dará sus frutos en 2019.
Ayer, y después de estar nueve días en silencio, el excandidato presidencial de CD, que encabezó las varias encuestas de intención de voto durante 10 meses, reconoció que el resultado de las elecciones “fue una sorpresa para prácticamente todos los que la observamos”.
Apareció sobre el mediodía en un restaurante de Punta Pacífica, acompañado del presidente Ricardo Martinelli y del secretario general de CD, Rómulo Roux. El motivo del encuentro: hablar sobre la reorganización del partido para el próximo quinquenio, que lo tendrá del otro lado del mostrador.
“Estamos trabajando para reestructurar toda la acción que veremos hacia el futuro para hacer una oposición constructiva”, explicó Arias.
Confesó que tanto los asesores externos como a lo interno del partido cometieron errores y aciertos durante su campaña electoral.
Sobre su futuro político, manifestó que seguirá trabajando muy de cerca en CD.
“[De las elecciones quedaron] lecciones positivas. Este es un país que salió a votar, y la voluntad del pueblo se expresó en las urnas”, puntualizó un relajado y risueño Arias.
