La comunidad internacional debe reconocer el derecho de la región de Nagorno Karabaj a decidir sobre su futuro, dijo ayer el presidente armenio, Serzh Sarkissian, tras días de enfrentamientos en la zona, disputada entre separatistas y las tropas de Azerbaiyán.
“Ellos quieren determinar su propio destino y su futuro”, dijo el presidente tras entrevistarse con la canciller alemana Angela Merkel, en Berlín.
“Solo esperan una cosa de la comunidad internacional, el reconocimiento de este derecho”, añadió.
El martes, las autoridades separatistas de Nagorno Karabaj, apoyadas por Armenia y Azerbaiyán, anunciaron que acordaron un cese el fuego, tras los intensos combates que dejaron al menos 75 muertos desde el viernes.
Merkel, por su parte, llamó a las dos partes a “hacer todo lo que esté en su poder para evitar más derramamiento de sangre y pérdidas de vidas humanas”. La canciller alemana dijo que es urgente que haya una mediación internacional.
El origen de este conflicto se remonta a varios siglos, y cristalizó durante la época soviética, cuando Moscú atribuyó este territorio mayoritariamente armenio a la República de Azerbaiyán.
Años después, los separatistas armenios se hicieron con el control de esta región tras una guerra entre 1988 y 1994 que se cobró 30 mil vidas y dejó centenares de miles de refugiados. El conflicto tiene lugar en una región estratégica para el transporte de hidrocarburos.