El Gobierno invitó ayer a los gremios magisteriales a que suspendan el llamado a huelga fijado para el próximo lunes 18 de julio y les pidió que se acojan al diálogo.
Hace dos semanas los docentes, agrupados en 12 gremios, advirtieron que se irían a un paro de labores de no recibir respuestas concretas por parte del Gobierno a una serie de peticiones.
Entre esas solicitudes estaba el cumplimiento del Decreto No. 155 del 27 de marzo de 2014, que creaba el Sistema de Evaluación de Centros Educativos y fijaba un ajuste salarial a los docentes de 900 dólares.
El citado aumento estaba condicionado a una evaluación académica por parte de las autoridades del Ministerio de Educación a los educadores beneficiados.
Además, los gremios reclaman que se paguen, de “manera inmediata”, los viáticos a más de mil educadores que trabajan en áreas de difícil acceso, se defina una política de Estado respecto a la educación en todo el país y se aumente el presupuesto que se destina al proceso de enseñanza y aprendizaje en el país.
Frente a eso, el presidente de la República, Juan Carlos Varela, pidió que “de ninguna manera se afecte el normal desarrollo del año escolar de los niños y jóvenes estudiantes”. Asimismo, instó a los educadores a que se retome la mesa de diálogo fijada desde marzo de 2015 para atender sus demandas.
De acuerdo con el mandatario, por medio de esa mesa se podrá llegar a consensos claros entre gremios de docentes y Gobierno, a fin de evitar interrupciones en el calendario escolar.
Por su parte, Diógenes Sánchez, secretario general de la Asociación de Profesores de la República de Panamá, subrayó que atenderán el llamado, pero que “no desmovilizarán la huelga prevista para el lunes a menos que haya respuestas por parte del Gobierno”.
Las conversaciones se iniciarán hoy a partir de las 8:00 a.m. en un hotel de la localidad.