El presidente Evo Morales suspendió su presencia en actos públicos de un aniversario departamental para evitar gritos en contra a su repostulación presidencial, que en los últimos tiempos se han hecho más periódicos.
El gobernante y el vicepresidente Álvaro García decidieron no asistir a la sesión de aniversario de la región sureña de Potosí el sábado, puesto que en agosto en ese departamento hubo grupos que gritaron “Bolivia dijo no”, en alusión a un referendo del 21 de febrero de 2016 en el que Morales perdió con 51% la posibilidad de mantenerse en la presidencia.
“No vamos a estar porque no faltan algunas personas que nunca han hecho nada por Potosí, ni siquiera han producido alguna papa, pero insultan y molestan”, manifestó García en declaraciones a los medios en la víspera.
Poco antes un albañil de 30 años de edad fue detenido tras un confuso incidente con el mandatario. Morales asistió a un acto donde entregaban proyectos para agua potable, donde según declaró el hombre le gritó “Bolivia dijo no”.
