La Asamblea anual de la OEA condenó el martes la violencia que sacude a Nicaragua desde hace casi dos meses y que deja más de un centenar de muertos, pero sin responsabilizar al gobierno de Daniel Ortega por la represión a manifestantes.
La Declaración de apoyo al pueblo de Nicaragua fue presentada por Estados Unidos y por el propio Gobierno nicaragüense, y contó con el respaldo de Argentina, Chile, Colombia, Costa Rica y Perú.
El documento fue aprobado sin oposición en el plenario del organismo.
“Esta declaración marca el comienzo de la participación de los Estados miembros de la Organización de Estados Americanos en la grave situación en Nicaragua”, dijo el embajador estadounidense Carlos Trujillo tras la adopción del texto, recalcando que el Gobierno nicaragüense tiene la mayor responsabilidad de cumplir con lo establecido.
“Como hemos dicho en repetidas ocasiones, el régimen de Ortega debe ordenar a su policía que detenga la represión y respete los derechos humanos”, dijo.Trujillo llamó además al diálogo para “revertir las medidas dictatoriales” de Ortega.
Por su parte, el representante alterno de Nicaragua, Luis Ezequiel Alvarado, instó a los nicaragüenses a recorrer los “caminos de la reconciliación y la unidad”.
“Reiteramos el clamor del pueblo de Nicaragua, que reclama su derecho a la paz”, añadió el representante del gobierno del presidente Daniel Ortega.
La declaración exige “el cese inmediato de los actos de violencia, intimidación y amenazas dirigidos contra el público en general”.
También llama al Gobierno y a otros actores sociales a participar “constructivamente en negociaciones pacíficas para fortalecer las instituciones democráticas y la celebración de elecciones libres, justas y oportunas”.
