La mayoría opositora de la Asamblea Nacional venezolana designó ayer un nuevo Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), paralelo al que está en funciones y acusa de ilícito y de servir al gobierno, como parte de una escalada para obligar al presidente Nicolás Maduro a descartar su constituyente y convocar a elecciones.
VEA: Asamblea nombra a 33 magistrados paralelos