El Parlamento de Venezuela , de mayoría opositora, llamó ayer a los ciudadanos y a la comunidad internacional a defender la democracia, al acusar al gobierno de dar un “golpe de Estado” con la suspensión del proceso de referendo revocatorio contra el presidente Nicolás Maduro. En una tensa sesión de cuatro horas, suspendida casi 45 minutos por la irrupción de grupos chavistas en el hemiciclo, la Asamblea Nacional declaró en su resolución “una ruptura del orden constitucional” de parte del “régimen” de Maduro.
La irrupción de los grupos chavistas en el hemiciclo fue controlada por diputados oficialistas y la Guardia Nacional. Varias personas sufrieron lesiones leves, pero hubo robos de equipos a la prensa, insultos, golpes y empujones. La suspensión del referendo la semana pasada aumentó la tensión política en el país petrolero, que además enfrenta una profunda crisis económica, con severa escasez de alimentos.
