El periodista mexicano Luciano Rivera, que trabajaba en la localidad de Rosarito, en el estado de Baja California, fue asesinado con arma de fuego la madrugada de ayer en un bar, aparentemente por defender a unas mujeres de personas que las molestaban, informaron autoridades. Con Rivera suman ocho los informadores que han matado en México en 2017.
Este año, según oenegés especializadas en libertad de expresión, el país se convirtió en el lugar más letal para la prensa de todo el mundo. Según el subdirector de la Policía Municipal, César Silva, los testigos indicaron que un grupo de cinco personas molestaba a unas mujeres, el periodista les llamó la atención y entonces fue cuando le dispararon. Posteriormente, el atacante fue detenido y el arma pudo ser localizada.
El canal CNR Noticias confirmó que Rivera trabajaba allí, pero no quiso hacer más comentarios. Silva, por su parte, dijo que era un periodista conocido en la localidad y que trataba todo tipo de temas, desde movimientos sociales hasta temas policiacos o de cultura.