El Gobierno salvadoreño proclamó ayer “avances importantes” en el combate a la violencia generada por las peligrosas pandillas, mientras busca golpear su estructura financiera.
“Vamos a continuar golpeando las finanzas de las estructuras de las pandillas, vamos a continuar combatiendo la extorsión”, declaró el presidente Salvador Sánchez Cerén en una rueda de prensa junto a miembros de su Gabinete de seguridad.
Según el presidente, la reciente detención de 77 personas ligadas a una red de negocios de la pandilla Mara Salvatrucha es un indicio de los avances en el combate a estos grupos, responsables de la ola de violencia que azota al país.
En una operación denominada “Jaque”, las autoridades clausuraron empresas de transporte, restaurantes, moteles, talleres mecánicos, negocios de venta de carros usados y prostíbulos, todos ligados a la estructura financiera de la Mara Salvatrucha, según la fiscalía.
El vicepresidente Óscar Ortiz destacó también una disminución mínima en el número de homicidios, aunque espera que sea “una tendencia sostenida durante lo que resta del año”.
Precisó que hasta el 9 de agosto pasado se registraron 3 mil 542 homicidios, poco menos de los 3 mil 549 casos del mismo lapso de 2015.
“La meta es cerrar el año con una tendencia a la baja de manera sustantiva en el tema de homicidios, que es la variante que más preocupa e impacta en los indicadores de violencia en nuestro país, pero estamos avanzando”, agregó el vicepresidente.
Desde esta semana las autoridades comenzaron a poner en marcha una segunda fase de medidas extraordinarias para combatir a las pandillas, en una estrategia que entró en vigor en abril pasado.
Esta nueva fase de medidas contra la violencia de pandillas apunta a seguir atacando las finanzas de esas agrupaciones.
