Las audiencias preliminares y los juicios de los denominados “casos de alto perfil” en el distrito de Panamá serán celebrados en salones con una capacidad mínima de 50 personas por asuntos de interés público y con miras a fortalecer la transparencia.
La decisión fue adoptada luego de una reunión celebrada la semana pasada entre el presidente de la Corte Suprema de Justicia, José Ayú Prado, algunos jueces de circuito penal de Panamá y el magistrado presidente del Segundo Tribunal Superior, Secundino Mendieta.
En nota enviada ayer a Mendieta, el magistrado Ayú Prado solicitó que se cumpla con lo acordado en esa reunión.
Se pactó que en lugar de hacer audiencias en los salones de cada juzgado, con capacidad para 12 personas, se hagan las gestiones para usar lugares con más capacidad, entre los que se exponen cinco posibilidades: el salón del Segundo Tribunal, el de casación de la Sala Penal, el salón del edificio del Tribunal Marítimo, un salón de clases de la escuela judicial, y/o los salones de audiencias de las cárceles La Joya y La Joyita, que no han sido entregados.
Además, se procurará homologar un solo reglamento de audiencias y el uso de equipos de grabación audiovisual.