El catedrático y decano de la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas de la Universidad de Panamá, Gilberto Boutin, es uno de los seis candidatos que buscan reemplazar al rector Gustavo García de Paredes.
Boutin, quien tiene más de 29 años en esta casa de estudios superiores, aspira a adecuar las carreras con las exigencias tecnológicas de las mejores universidades.
Además, promete que de llegar a la rectoría, como funcionario de Estado ordenará auditorías y revisión de contratos de arrendamientos, ventas de tierras y, de encontrar irregularidades, las presentará a las autoridades correspondientes.
La Universidad de Panamá ha desmejorado su nivel académico y de investigación y la situación se evidencia en los ‘rankings’ internacionales. ¿Tiene usted algún plan para mejorar esta situación?
Efectivamente, es inquietante la situación universitaria. Por ello buscaré sumar a las distintas facultades en proyectos nacionales e internacionales que brinden soluciones al país. Además, planeo hacer intercambio de estudiantes y profesores con universidades del primer mundo.
En la actualidad la universidad no ha desarrollado la planificación de intercambio de conocimiento y tiene un atraso de más de 25 a 30 años en el tema de investigaciones y proyectos. También hay que revisar el sistema curricular de las carreras, que tiene un letargo.
¿Cuál será su política con los centros estudiantiles, cuando se ha denunciado que ellos funcionan como órganos clientelistas?
Durante mi gestión los centros de estudiantes deben dedicarse a la consagración de estudios, investigación y formación continua. Sin embargo, pienso que las concesiones otorgadas han sido desafortunadas y verdaderamente afectan al estudiantado.
¿Cómo saneará las finanzas cuando es conocido por todos que hay una veintena de asesores y funcionarios que no cumplen con las labores para las cuales fueron contratados?
En primer lugar me gustaría llegar a confirmar el déficit de la planilla. Efectivamente, me comprometería a que el funcionario que actualmente está contratado sea conforme con las exigencias y metas que requiere la universidad.
No podemos tener la instrumentalización que no se ajuste al tipo de reclutamiento, escala y niveles de una universidad científica del presente siglo.
Después de las múltiples denuncias y perjuicio detectado por la Contraloría General de la República ante los manejos de la Fundación Universidad de Panamá, ¿en su administración qué harían con ella?
Lamento los ataques que han realizado bajo la escusa de atacar a Gustavo García de Paredes. No obstante, de ser rector voy a auditar las actividades que han hecho en los últimos 10 años con el propósito de sanear justamente cualquier tipo de ambigüedad, vicio o comportamiento ilegal.
Una fundación de interés privado panameña es un tema anómalo. Pero toda universidad debe tener un rubro de autogestión y productividad, pero manteniéndose en la línea de investigación, lo que se censura es cómo puede llevarse a cabo la gestión administrativa, pero el principio de autogestión no es negativo.
¿Qué acciones está dispuesto a tomar para recuperar el patrimonio universitario cedido en arrendamientos y ventas en condiciones cuestionables y contratos que a juicio de expertos y exdirectores de contrataciones públicas han sido leoninos para la UP?
Realmente estoy preocupado con respecto al manejo del patrimonio universitario. Tocaría revisar todos los contratos de arrendamiento y si detectamos el desequilibrio económico contractual en los pactos lo denunciaremos. Lo primero es auditar los contratos, luego establecer el desequilibro contractual y la remisión de los mismos.
¿Está de acuerdo con que el salario mensual de un rector sea de más de 12 mil dólares?
Me asombra que el salario sea de 12 mil dólares. Los funcionarios del Estado deben ganar un salario homogéneo que no rebase los criterios institucionales y, por regla administrativa, debe ser inferior al del presidente de la República [7 mil dólares]. El tema hay que revisarlo.
PERFIL DEL CANDIDATO
FORMACIÓN ACADÉMICA
Estudió Derecho y Ciencias Políticas en la Universidad de Panamá. En 1978 culminó sus estudios de abogado.
Cursó estudios de posgrado y doctorado en Francia, donde obtuvo un doctorado en Derecho Social del Trabajo. Luego, un segundo doctorado en Derecho Internacional Privado.
Ha laborado como director de Investigación y Posgrado.
Participó en la redacción del actual ‘Código de Derecho Internacional Privado’ de la República de Panamá.
