El ministro de Economía y Finanzas y presidente de la junta directiva de la Empresa de Transmisión Eléctrica, S.A. (Etesa), Dulcidio De La Guardia, informó que esta ordenó una auditoría al Departamento de Auditoría Interna de la empresa pública para determinar las causas de las explosiones que provocaron los apagones que afectaron a las ciudades de Panamá y Colón.
Esta investigación es adicional a la que comenzó la Autoridad Nacional de los Servicios Públicos (ASEP), con el fin de delimitar responsabilidades y ordenar los correctivos.
El gerente general de Etesa, Iván Barría, advirtió anteriormente sobre la falta de flexibilidad que tiene la empresa pública para comprar nuevas piezas y sugirió que la empresa debería dejar de estar sujeta a la Ley 22 de Contrataciones Públicas.
Al respecto, De La Guardia respondió que “esa es la opinión del gerente de Etesa. Sin embargo, la realidad es que mientras la norma no se cambie, todos estamos obligados a comprar bajo la ley de Contrataciones Públicas y todos los funcionarios tenemos que cumplir esa norma”.
Sobre la capacidad de inversión de la empresa pública, De La Guardia dijo que Etesa recibe los recursos a partir de la tarifa que pagamos todos los usuarios del sistema nacional. “Etesa cuenta con los ingresos para hacerle frente a todos sus proyectos de infraestructura”, sentenció.
Mientras, en horas de la tarde, el director de Comunicación de la Presidencia de la República, Manuel Domínguez, informó a través de las redes sociales que Barría renunció al cargo, aunque permanecerá en este hasta que sea designado su reemplazo.
Por su parte, el presidente Juan Carlos Varela dijo ayer que hay que investigar lo que le sucedió a los transformadores y “ver todo el tema en Etesa para tomar correctivos”.
El mandatario reiteró que aunque hay que investigar, están concentrados “en tomar las medidas correctivas para garantizar el servicio a la población”.
Varela expresó que están solicitando la colaboración de la ciudadanía para que haga uso moderado de la energía, debido a que, aunque se está ofreciendo el servicio al 100%, el sistema está frágil y tardarán varias semanas en repararlo por los daños que sufrió.
En esta misma línea, el Sindicato de Trabajadores de la Industria Eléctrica y Similares de la República de Panamá denunció–a través de un comunicado– que durante el siniestro que sufrió el Centro Nacional de Despacho, el pasado viernes, hubo una persona lesionada, lo cual nunca se mencionó.
El documento, que lleva la firma del secretario general, Jorge Alegría M., destacó que casos como los ocurridos en el Centro Nacional de Despacho, en Condado del Rey, se registraron anteriormente en las subestaciones de Llano Sánchez y en la Mata de El Nance, debido a “la improvisación que desde hace mucho tiempo está por los predios del sistema eléctrico nacional, a la que también se debe el retraso en la construcción y entrada en operación de la segunda y tercera línea de transmisión”.
Por su lado, el presidente del Sindicato de Industriales de Panamá, Michael Morales, dijo que aún esperan saber las causas que provocaron las explosiones.
“Inquieta sobremanera que nuestra infraestructura eléctrica no pueda sostener el crecimiento del país”, señaló.
Agregó que falta terminar con un alto grado de importancia la tercera línea de transmisión.
Morales informó que los apagones tienen efectos negativos importantes sobre la industria, un sector que ya viene sufriendo en su actividad.
