En Cermeño, Capira, hay siete personas sospechosas de estar contagiadas de brucelosis bovina, una enfermedad mortal detectada en el ganado de seis fincas del lugar, así como en Darién.
El temor parece apoderarse de los capireños, luego de que el Ministerio de Salud (Minsa) extrajera muestras de sangre a 22 residentes de la comunidad de Monte Oscuro, en el corregimiento de Cermeño, para averiguar si tienen la enfermedad zoonótica (que transmiten los animales a los humanos).
Bredio Velazco, veterinario y subdirector de Salud Animal del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (Mida), confirmó ayer a Telemetro Reporta que hay seis fincas con animales reactores, pero negó que se haya pasado a humanos.
El secretario general del Minsa, Félix Bonilla, informó de que espera los resultados de pruebas confirmatorias del Hospital Conmemorativo Gorgas, aunque aseguró que serán negativas porque las pruebas iniciales arrojaron rangos inferiores al indicador de contagio.
Los 22 examinados en octubre trabajan en las fincas El Pensamiento y Los Mangos, ubicadas a 30 minutos del centro de Capira, entre las cuales hay siete sospechosos de la enfermedad, dos de ellos niños, de dos y seis años, y un adolescente de 17.
Preguntados por los medios, los peones de las fincas afectadas no han querido pronunciarse sobre este asunto.
La llegada de la brucelosis al ganado de Capira se registró en octubre, cuando se sacrificaron 72 bovinos en tres fincas: dos lecheras y una cárnica, en Monte Oscuro, y se puso el valle en cuarentena.
Pero a pesar de la medida, que prohibió la movilización de bovinos, Velazco confirmó que dos animales se contagiaron de brucelosis en Darién, en una finca cuyo propietario es el mismo que la de Capira, razón por la que se ha puesto en duda la efectividad de la cuarentena.
“Se sacrificaron 129 animales”, dijo a la televisión local Velazco, con quien no pudo contactarse La Prensa por falta de cobertura de su teléfono celular.
MIDA REACCIONA
El funcionario del Mida no parecía preocupado por la situación y aseguró que se detectó la enfermedad por las acciones que se realizan para declarar al país libre de brucelosis. “Preveíamos más casos”, dijo. “Estamos mitigando la situación”, agregó.
Pero para la Asociación de Productores de Ganado Lechero (Aprogalpa), estos casos son “precupantes”, porque se trata de una enfermedad altamente contagiosa y sobre todo porque el Mida desconoce el origen del brote.
¿Descuido sanitario?
La última vez que Panamá tuvo animales enfermos de brucelosis bovina fue en 2004, y en 2009 casos en humanos, según datos de la Organización Mundial de Salud Animal (OIE).
El informe enviado a la OIE, en octubre, por las 72 reses sacrificadas en Capira, detalla que nunca antes hubo casos en este distrito.
Pero no se cumplió la notificación a la OIE –normativa obligatoria internacional de transparencia– con el número total de sacrificios: 129.
La brucelosis bovina que apareció en Darién –en una finca del mismo dueño de la de Capira– fue “una sorpresa” para el presidente de Aprogalpa, Luis Álvarez, quien se pregunta cómo llegó la enfermedad al país, “si teníamos tanto tiempo que no se daban esos casos”.
“¿Será que la cuarentena no es la correcta? ¿No están haciendo la cuarentena o hay que modificarla?”, apuntó el ganadero. En el Mida –dijo– “se tiran la piedra”, por lo que puso en duda su labor, a la vez que cuestiona la posible falta de reactivos.
En Capira se mantiene la cuarentena, aunque se permite comercializar la leche a empresas pasteurizadoras, dijo Luis Solano, coordinador regional de Salud Animal del Mida.
El contagio de la brucelosis bovina a humanos es por consumo de leche no pasteurizada, carne mal cocida o contacto con las secreciones de animales enfermos.
En los animales produce abortos, y en las personas, fiebre, debilidad y dolor general. “Es una zoonosis extremadamente infecciosa”, advierte la OIE.
La Prensa realizó una investigación a mediados de este año que reveló que exámenes de sangre demostraban el contagiado de brucelosis en una persona. También publicó detalles del sacrificio secreto de animales reactores a tuberculosis bovina en Antón, Coclé.
El sacrificio de estas reses se ordenó en mayo pasado, a través de los correos personales de altos funcionarios del Mida.
(Con información de Urania Cecilia Molina).